El Programa de Hajj y Umrah de Arabia Saudí es un Programa de Realización de la Visión 2030 centrado en resultados medibles de la peregrinación: mayor capacidad de acogida, mejor calidad de servicio, un transporte más fluido y una infraestructura más sólida en las Ciudades Santas. Para quien busca los KPI del Programa de Hajj y Umrah, esta guía conecta los objetivos con el reto operativo de atender con seguridad a los peregrinos del Hajj y de la Umrah durante todo el año, procedentes de más de 150 países.
La dimensión del reto
La peregrinación del Hajj, uno de los cinco pilares del islam, congrega cada año a más de dos millones de musulmanes en La Meca durante la temporada designada. La Umrah, que puede realizarse en cualquier época del año, atrae a muchos millones más. En 2025, el número de peregrinos de la Umrah había alcanzado aproximadamente los 16,92 millones en un solo año, una cifra que refleja tanto la demanda inherente de una población musulmana mundial de casi dos mil millones de personas como el éxito del programa a la hora de ampliar la capacidad y la accesibilidad. La prioridad conexa de Umrah y Hajj analiza el marco operativo completo.
Gestionar estos flujos entraña una complejidad logística extraordinaria: millones de personas que llegan de más de 150 países, hablan decenas de lenguas y convergen en una zona geográfica relativamente reducida dentro de ventanas temporales muy ajustadas, para realizar rituales que exigen proximidad a lugares sagrados concretos. El programa debe ofrecer al mismo tiempo seguridad, comodidad, plenitud espiritual y eficiencia operativa.
Objetivos estratégicos
El Programa de Hajj y Umrah se articula en torno a varios objetivos centrales: ampliar la capacidad de acogida de peregrinos del Hajj y la Umrah hacia ambiciosas metas plurianuales, mejorar la experiencia del peregrino desde la llegada hasta la salida, desarrollar el ecosistema de servicios —alojamiento, transporte, hostelería y comercio—, aprovechar la tecnología para mejorar las operaciones y los servicios al peregrino, y maximizar la contribución económica de la peregrinación a la economía nacional. La prioridad de valores islámicos aporta el contexto estratégico, mientras que el seguimiento de KPI monitoriza los avances.
Ampliación de la capacidad
Ampliación de la Gran Mezquita
La ampliación de la Gran Mezquita (Masjid al-Haram) de La Meca es uno de los mayores proyectos de construcción en curso del mundo. La ampliación aspira a aumentar de forma significativa la capacidad de la mezquita para permitirle acoger a millones de fieles. El proyecto plantea desafíos arquitectónicos y de ingeniería de extraordinaria complejidad, dada la necesidad de ampliar la capacidad manteniendo el acceso ininterrumpido de los fieles y preservando el carácter espiritual de la mezquita.
La Mezquita del Profeta
En Medina, los proyectos de ampliación y mejora de la Mezquita del Profeta (Al-Masjid an-Nabawi) y su entorno buscan aumentar la capacidad y mejorar la experiencia de los visitantes. El desarrollo de la zona central en torno a la mezquita incluye mejoras del transporte, infraestructura peatonal e instalaciones hosteleras.
Infraestructura
Más allá de las propias mezquitas, la ampliación de la capacidad exige inversión en toda la cadena de infraestructuras: aeropuertos, con la ampliación y modernización del Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz de Yeda (la principal puerta de entrada de los peregrinos del Hajj) y del Aeropuerto Príncipe Mohammad bin Abdulaziz de Medina; el tren de alta velocidad Haramain, que conecta La Meca, Medina, Yeda y la Ciudad Económica Rey Abdullah; las redes de carreteras y transporte público dentro de La Meca y Medina; el alojamiento, desde hoteles de gama alta hasta vivienda asequible para peregrinos; y la infraestructura sanitaria, con hospitales y clínicas preparados para la medicina de grandes concentraciones humanas.
El tren de alta velocidad Haramain ha sido una incorporación transformadora, al ofrecer una conexión rápida y cómoda entre las Ciudades Santas y Yeda que reduce la congestión por carretera y los tiempos de viaje.
Mejora de la experiencia del peregrino
El recorrido digital del peregrino
El programa ha invertido con fuerza en tecnología para mejorar la experiencia del peregrino. Entre las iniciativas digitales figura la plataforma Nusuk, que funciona como portal digital unificado para las solicitudes de visado de Umrah y de visita, la programación de los rituales, la reserva de alojamiento y la planificación del viaje. Las aplicaciones móviles ofrecen navegación por los Lugares Santos, información en tiempo real sobre la densidad de la multitud, contenidos educativos sobre los rituales y acceso a los servicios de emergencia. Las soluciones de identidad inteligente agilizan la entrada, la salida y los desplazamientos entre lugares. Los sistemas de gestión de multitudes basados en inteligencia artificial ayudan a las autoridades a supervisar y gestionar los flujos de peregrinos para reducir la aglomeración y mejorar la seguridad.
Calidad del servicio
El programa ha impulsado mejoras en la calidad del servicio a lo largo de todo el recorrido del peregrino mediante la acreditación y los estándares de calidad de los proveedores de servicios del Hajj y la Umrah, programas de formación para el personal de hostelería y transporte que atiende a los peregrinos, una mejora de los estándares de alojamiento en todos los segmentos de precio, una mayor seguridad alimentaria y de los servicios de catering, y una atención multilingüe acorde con la diversidad de la población peregrina.
Salud y seguridad
La gestión sanitaria de las grandes concentraciones humanas es una prioridad crítica. El programa ha reforzado la preparación sanitaria mediante la ampliación de la capacidad de hospitales y clínicas en las Ciudades Santas, programas de prevención del estrés por calor —especialmente importantes dadas las temperaturas extremas durante las temporadas de Hajj de verano—, sistemas de vigilancia y prevención de enfermedades, la coordinación de la respuesta ante emergencias y servicios de apoyo a la salud mental y el bienestar.
Desarrollo económico
El sector del Hajj y la Umrah representa una oportunidad económica significativa más allá de su dimensión espiritual. El programa aspira a aumentar la contribución económica de la peregrinación alargando la estancia media de los peregrinos —animando a los visitantes a explorar la oferta cultural, histórica y de entretenimiento más allá de los rituales religiosos—, desarrollando servicios premium que capten un mayor gasto de los peregrinos dispuestos a ello, ampliando la temporada de Umrah para atraer visitantes durante todo el año, desarrollando pymes locales que den servicio a la economía de la peregrinación y creando oportunidades de empleo en la hostelería, el transporte, el comercio y otros sectores de servicios.
El programa apoya también el desarrollo de La Meca y Medina como ciudades por derecho propio: no solo destinos de peregrinación, sino centros urbanos habitables y dinámicos, con economías diversificadas.
Gobernanza y coordinación
El Programa de Hajj y Umrah exige la coordinación de un amplio conjunto de organismos públicos, entre ellos el Ministerio del Hajj y la Umrah, la Presidencia General para los Asuntos de las Dos Sagradas Mezquitas, la Comisión Real para la Ciudad de La Meca y los Lugares Sagrados, las autoridades locales de La Meca y Medina, los organismos de transporte, sanidad y seguridad, y los canales diplomáticos internacionales para la gestión de los visados y los cupos de peregrinos.
Esta coordinación multiorganismo es uno de los mayores desafíos operativos del programa, pues requiere estructuras de autoridad claras, sistemas de datos compartidos y procesos de planificación integrados.
Métricas clave
El programa realiza un seguimiento de una serie de indicadores de desempeño, entre ellos el número total de peregrinos del Hajj y la Umrah (con el hito de los 16,92 millones de peregrinos de la Umrah como logro destacado), los índices de satisfacción de los peregrinos en las distintas etapas del recorrido, la estancia media y la contribución económica por peregrino, las métricas de seguridad —incluidas las tasas de incidentes y la utilización sanitaria—, las tasas de adopción digital de las plataformas dirigidas al peregrino y la creación de empleo en las Ciudades Santas.
Desafíos
El programa afronta desafíos singulares. La peregrinación anual del Hajj genera una demanda punta extrema que exige una infraestructura dimensionada para la capacidad máxima pero utilizada de forma intensiva solo durante un breve periodo. El cambio climático plantea riesgos crecientes, ya que el aumento de las temperaturas hace cada vez más difíciles para los peregrinos los rituales al aire libre. Los factores geopolíticos pueden afectar a los flujos de peregrinos de determinados países. Equilibrar el desarrollo comercial con el carácter espiritual de las Ciudades Santas exige un juicio cuidadoso. Gestionar las expectativas y las diversas necesidades de peregrinos con orígenes culturales y económicos muy dispares demanda flexibilidad y sensibilidad.
Perspectivas de futuro
La agenda futura del Programa de Hajj y Umrah se centra en seguir escalando la capacidad hacia los objetivos de largo plazo, profundizar en el uso de la tecnología —incluidas la IA, el internet de las cosas (IoT) y los gemelos digitales para la gestión de multitudes y la planificación urbana—, desarrollar una oferta de turismo cultural e histórico en las Ciudades Santas y su entorno, avanzar en la sostenibilidad de las operaciones de peregrinación —gestión de residuos, eficiencia energética y conservación del agua— y posicionar la experiencia saudí en peregrinación como modelo mundial de gestión de grandes concentraciones humanas.
El programa representa una intersección única de custodia espiritual, desarrollo urbano, despliegue tecnológico y estrategia económica: un reto que ningún otro país del mundo afronta a una escala comparable.