Una sociedad vibrante: el programa de la Visión 2030 saudí en 2026
El programa «Una sociedad vibrante» es el Pilar 1 de la Visión 2030 saudí y el cimiento social de la agenda de transformación del Reino para 2026. Parte de la premisa de que el desarrollo nacional sostenible exige algo más que crecimiento del PIB: requiere una sociedad culturalmente rica, físicamente sana, socialmente cohesionada y anclada en valores que conecten el pasado del Reino con su futuro.
El pilar opera a través de tres dimensiones temáticas: el fortalecimiento de la identidad islámica y nacional, el enriquecimiento de la calidad de vida de ciudadanos y residentes, y la construcción de una infraestructura social sólida en sanidad, vivienda y servicios comunitarios. En conjunto, estas dimensiones abordan la experiencia cotidiana de la población de Arabia Saudí —estimada actualmente en unos 32,2 millones de personas— y buscan crear las condiciones sociales necesarias para una ciudadanía productiva, comprometida y resiliente.
Para los analistas institucionales, el Pilar 1 representa a la vez un contrato social y una estrategia económica. Las inversiones en entretenimiento, cultura, turismo, deporte e infraestructura sanitaria generan un gasto de capital significativo, crean nuevos sectores de empleo y contribuyen directamente a los objetivos de diversificación del PIB articulados en el Pilar 2. Los resultados sociales, a su vez, sustentan la transformación del mercado laboral necesaria para que el modelo económico del Reino funcione.
Valores islámicos e identidad nacional
La custodia de las Dos Sagradas Mezquitas
El papel de Arabia Saudí como custodio de los dos lugares más sagrados del islam —la Gran Mezquita de La Meca y la Mezquita del Profeta en Medina— ocupa una posición central en el marco social de la Visión 2030. La estrategia se compromete a ampliar la capacidad de la Umra desde unos 8 millones de visitantes al año en el punto de partida hasta 30 millones anuales en 2030, con la aspiración a más largo plazo de acoger a 15 millones de peregrinos del Hach.
Esta expansión implica una inversión sustancial en infraestructura. La ampliación en curso del complejo de la Gran Mezquita, el desarrollo de infraestructura hostelera y de transporte en La Meca y Medina, la mejora del tren de alta velocidad Haramain que conecta las dos ciudades santas con Yeda y la Ciudad Económica Rey Abdalá, y la modernización de los sistemas de gestión de multitudes y servicios al peregrino forman parte del programa de ejecución.
Las dimensiones económicas son significativas. El turismo religioso genera ingresos sustanciales en los sectores de la hostelería, el transporte, el comercio minorista y los servicios. El Ministerio del Hach y la Umra ha introducido de forma progresiva plataformas digitales para la tramitación de visados, la reserva de alojamiento y la orientación a los peregrinos, reduciendo la fricción y mejorando la experiencia del visitante.
La preservación del patrimonio cultural
La Visión 2030 asigna prioridad estratégica a la preservación y la promoción del patrimonio cultural de Arabia Saudí. El Reino posee un rico patrimonio arqueológico e histórico que, antes de 2016, recibía un desarrollo y una proyección internacional comparativamente limitados.
La creación de la Comisión Real para AlUla (RCU) en 2017 marcó un punto de inflexión. AlUla —hogar del yacimiento de Hegra (Madain Salih), Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, la antigua ciudad nabatea que sirvió de capital meridional del Reino Nabateo— se ha convertido en un destino cultural y patrimonial de primer nivel mundial. En el marco de una alianza con la Agence Française pour le Développement d’AlUla (AFALULA), el enclave ha recibido una amplia investigación arqueológica, labores de conservación y desarrollo de infraestructura para visitantes.
La Autoridad de Desarrollo de Diriyah Gate (DGDA) supervisa la restauración y el desarrollo de Diriyah, sede histórica del primer Estado saudí y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2010. El proyecto Diriyah Gate, de más de 20.000 millones de dólares, está transformando la zona que rodea el distrito de At-Turaif en un gran destino cultural, hostelero, comercial y residencial.
Los sitios saudíes inscritos en el Patrimonio Mundial de la UNESCO han pasado de cuatro en 2016 a siete, con nuevas candidaturas en preparación. El programa más amplio de patrimonio cultural abarca el desarrollo de museos (incluida la ampliación prevista del Museo Nacional de Riad), campañas de prospección y excavación arqueológicas, y la documentación y preservación del patrimonio cultural inmaterial, como las artesanías tradicionales, la música y las tradiciones orales.
Identidad nacional y cohesión social
La Visión 2030 sitúa explícitamente la identidad nacional como un pilar de fortaleza social. Iniciativas como las celebraciones del Día Nacional Saudí, la restauración de enclaves históricos asociados a la fundación del Reino y la promoción de las expresiones culturales saudíes a través del cine, el arte y la literatura están concebidas para cultivar el orgullo cívico y la conexión intergeneracional.
La creación del Ministerio de Cultura en 2018 y el posterior lanzamiento de sus once estrategias sectoriales de cultura —que abarcan arquitectura, diseño, moda, cine, artes escénicas, artes visuales, museos, patrimonio, bibliotecas, literatura y artes culinarias— representa el compromiso institucional más integral con el desarrollo cultural en la historia del Reino.
Calidad de vida
Entretenimiento y ocio
La transformación del panorama del entretenimiento de Arabia Saudí es una de las dimensiones más visibles de la agenda social de la Visión 2030. Antes de 2016, el Reino carecía de cines, de locales de entretenimiento públicos mixtos y de muchas formas de ocio comercial que son estándar en otras economías del G-20.
La creación de la Autoridad General de Entretenimiento (GEA) en 2016 y el posterior levantamiento de la prohibición del cine en 2018 iniciaron una rápida expansión de la infraestructura de entretenimiento. Grandes operadores internacionales —entre ellos AMC, VOX y Muvi— han establecido cadenas de cines por todo el Reino, con un número de salas que ha pasado de cero a más de 800 en seis años. El sector del entretenimiento engloba hoy conciertos en directo, representaciones teatrales, espectáculos de humor, exposiciones internacionales y atracciones temáticas.
Qiddiya, el megaproyecto de entretenimiento de 23.000 millones de riyales saudíes (SAR) que desarrolla la Qiddiya Investment Company, respaldada por el PIF, en un enclave de 366 kilómetros cuadrados al suroeste de Riad, está diseñado para convertirse en uno de los mayores destinos de entretenimiento del mundo. El proyecto engloba parques temáticos (incluido Six Flags Qiddiya), instalaciones de deportes de motor (que acogen la Fórmula E y, potencialmente, futuras competiciones), parques acuáticos, recintos de artes escénicas e infraestructura deportiva.
Los festivales Riyadh Season y Jeddah Season —megaeventos anuales de entretenimiento lanzados en 2019— han atraído a millones de visitantes y titulares internacionales, con conciertos de artistas globales, experiencias inmersivas y programación cultural. Estos eventos cumplen un doble propósito: ampliar la calidad de vida nacional y posicionar a Arabia Saudí como destino global de eventos.
El desarrollo del deporte
La Visión 2030 identifica el deporte tanto como potenciador de la calidad de vida como sector de crecimiento económico. El objetivo de aumentar la proporción de ciudadanos saudíes que hacen ejercicio al menos una vez por semana, desde el 13 % de partida hasta el 40 % en 2030, refleja una prioridad de salud pública con implicaciones económicas significativas.
El Reino ha desplegado una agresiva estrategia de acogida de eventos deportivos internacionales, asegurándose citas como el Gran Premio de Arabia Saudí (Fórmula 1, con estreno en 2021), numerosos combates de boxeo por títulos (incluidos veladas de peso pesado de gran repercusión), el Rally Dakar, torneos profesionales de golf (LIV Golf), fútbol (el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Al Nassr en enero de 2023 marcó la ambición), tenis, torneos de esports y eventos ecuestres.
En el plano nacional, la Saudi Pro League ha atraído una notable inversión internacional y el reclutamiento de jugadores, elevando el perfil del fútbol doméstico. Nuevas instalaciones deportivas, como el estadio Rey Salmán, de 45.000 asientos y en construcción en Riad, y la modernización de recintos existentes amplían la capacidad de acogida del Reino.
El nombramiento de mujeres para puestos de liderazgo en la gobernanza deportiva y la expansión de los programas de deporte femenino —incluida la creación de la primera liga saudí de fútbol femenino— representan cambios estructurales en la participación por sexos.
Turismo
La apertura de Arabia Saudí al turismo internacional mediante la introducción de los visados turísticos en septiembre de 2019 creó un sector económico enteramente nuevo. Hasta entonces, la economía de visitantes del Reino se nutría casi en exclusiva del turismo religioso (el Hach y la Umra) y los viajes de negocios.
El Fondo de Desarrollo del Turismo, la Autoridad Saudí de Turismo (STA) y el desarrollo de infraestructura de destinos en múltiples ubicaciones —AlUla, la costa del mar Rojo, AMAALA, Diriyah, la región de Asir y los destinos urbanos de Riad y Yeda— conforman el marco institucional y físico del crecimiento turístico. El objetivo de atraer 100 millones de visitas anuales (nacionales e internacionales) para 2030 representa una ambición transformadora. Las métricas detalladas se recogen en nuestro panel de indicadores de turismo.
El proyecto Red Sea Global, que abarca 28.000 kilómetros cuadrados a lo largo del litoral occidental del Reino, desarrolla infraestructura de turismo de lujo y ecoturismo en más de 50 islas. El proyecto pone el acento en la sostenibilidad ambiental, con compromisos de lograr resultados de conservación netos positivos y de abastecerse con energías renovables.
AMAALA, un destino de turismo cultural y de bienestar de lujo en la costa del mar Rojo, apunta al segmento ultrapremium con complejos, un puerto deportivo y un distrito de arte y cultura diseñado para competir con los destinos de lujo consolidados del Mediterráneo y el océano Índico.
La modernización de la sanidad
Objetivos estratégicos
La Visión 2030 fija objetivos ambiciosos para la transformación sanitaria, entre ellos elevar la esperanza de vida desde los 74 años de partida hacia los 80 años, aumentar la cobertura sanitaria, mejorar la calidad del servicio y desarrollar un modelo de financiación sanitaria sostenible que reduzca la dependencia del gasto público directo.
La estrategia abarca la corporatización y la eventual privatización de los hospitales públicos, la ampliación de la cobertura de seguro médico, el desarrollo de un sector sanitario privado competitivo, el despliegue de tecnologías de salud digital y la inversión en atención preventiva y programas de salud pública.
La reforma institucional
La transformación del papel del Ministerio de Sanidad, de prestador directo de servicios a regulador del sector, representa una reforma estructural de fondo. En el marco del programa de transformación del sector sanitario, los hospitales públicos se están convirtiendo en clústeres sanitarios independientes con estructuras de gobernanza corporatizadas, gestión basada en el desempeño y mayor autonomía operativa.
La creación del Centro Nacional de Seguro de Salud (hoy Consejo de Seguro de Salud) y la ampliación de la cobertura obligatoria de seguro médico para los empleados del sector privado y sus dependientes han generado un mercado asegurador en crecimiento. Grandes aseguradoras como Bupa Arabia, Tawuniya y Medgulf operan dentro de un marco regulatorio diseñado para mejorar el acceso a la vez que se contienen los costes.
Salud digital
Arabia Saudí ha realizado inversiones sustanciales en infraestructura de salud digital. El Hospital Virtual Seha —lanzado como el primer hospital virtual de Oriente Próximo— presta consultas de telesalud, monitorización remota y servicios de derivación a especialistas. El despliegue de historias clínicas electrónicas por toda la red de hospitales públicos, el desarrollo de aplicaciones móviles de salud y la integración de la inteligencia artificial en los procesos de diagnóstico y cribado sitúan al Reino como líder regional en tecnología sanitaria.
La pandemia de COVID-19 aceleró la adopción de la salud digital: la aplicación Tawakkalna —desarrollada originalmente para la gestión de la pandemia— evolucionó hasta convertirse en una plataforma más amplia de identidad digital y servicios de salud utilizada por millones de residentes.
La inversión en instalaciones
Entre los grandes proyectos de infraestructura sanitaria figuran el desarrollo de nuevas ciudades médicas, hospitales especializados y centros de rehabilitación. La ampliación del Hospital Especializado y Centro de Investigación Rey Faisal, la construcción de nuevas instalaciones bajo el modelo de clústeres sanitarios y las alianzas con instituciones sanitarias internacionales (incluidas Johns Hopkins, la Cleveland Clinic y la Mayo Clinic para funciones de asesoramiento y garantía de calidad) reflejan la escala del despliegue de capital.
Los sectores de la biotecnología y la farmacia han recibido inversión específica a través de vehículos respaldados por el PIF y del Programa Nacional de Desarrollo Industrial y Logístico, con la ambición de desarrollar capacidad de fabricación nacional de vacunas, productos biológicos y dispositivos médicos.
Vivienda
El reto de la vivienda
El programa de vivienda de Arabia Saudí aborda uno de los retos sociales y económicos de mayor trascendencia para el Reino. En el lanzamiento de la Visión 2030, la propiedad de vivienda entre los ciudadanos saudíes se situaba en torno al 47 % —baja según los estándares internacionales y reflejo de una combinación de restricciones de oferta, problemas de asequibilidad y mercados hipotecarios poco desarrollados—.
El objetivo de elevar la tasa de propiedad de vivienda al 70 % en 2030 exige la entrega de cientos de miles de nuevas viviendas, el desarrollo de una financiación hipotecaria accesible y la reforma de los mercados de suelo y construcción.
Los mecanismos de entrega
El Ministerio de Vivienda (posteriormente integrado en el Ministerio de Asuntos Municipales, Rurales y Vivienda) ha desplegado múltiples canales de entrega. ROSHN, el promotor inmobiliario respaldado por el PIF, construye grandes comunidades residenciales en Riad, Yeda y otras ciudades, entregando decenas de miles de viviendas diseñadas para familias saudíes de renta media.
La Compañía Saudí de Refinanciación Inmobiliaria (SRC), inspirada en parte en Freddie Mac, aporta liquidez al mercado hipotecario mediante la compra y titulización de préstamos para vivienda, lo que permite a los bancos y a las financieras conceder más crédito hipotecario. La concesión de hipotecas ha crecido de forma espectacular —desde niveles insignificantes en 2016 hasta convertirse en uno de los mercados hipotecarios de más rápido crecimiento del mundo—.
El programa Sakani, la principal plataforma digital de adjudicación de vivienda, empareja a las familias saudíes elegibles con propiedades y opciones de financiación disponibles. La plataforma ha tramitado millones de solicitudes y ha facilitado cientos de miles de soluciones habitacionales (incluidas viviendas de obra nueva, préstamos para autoconstrucción y productos hipotecarios subvencionados).
Avances
La entrega de vivienda ha sido uno de los resultados sociales más tangibles de la Visión 2030. Las tasas de propiedad de vivienda han aumentado de forma significativa respecto a la base de 2016, impulsadas por la combinación de expansión de la oferta, desarrollo del mercado hipotecario y programas de subvención pública. El ritmo de entrega y la calidad del nuevo parque de viviendas han recibido valoraciones positivas de observadores nacionales e internacionales, aunque las presiones de asequibilidad en Riad —donde el crecimiento demográfico y la concentración económica han disparado el valor del suelo— siguen siendo un punto de atención.
Infraestructura social
Educación y desarrollo juvenil
Si bien la reforma educativa se aborda principalmente a través del Programa de Desarrollo del Capital Humano (tratado en detalle en la sección de programas), el Pilar 1 engloba la infraestructura social más amplia que respalda el desarrollo de la juventud. Los centros comunitarios, las bibliotecas, los parques y las instalaciones recreativas han recibido inversión como parte de la agenda de calidad de vida.
La expansión de la educación infantil temprana, el desarrollo de programas extraescolares y la creación de plataformas de participación juvenil —incluida la Fundación Misk, creada por el príncipe heredero Mohamed bin Salmán— contribuyen a la infraestructura social que sostiene a la joven población del Reino.
El empoderamiento de la mujer
Las dimensiones sociales del empoderamiento de la mujer trascienden la participación laboral (abordada en el Pilar 2) para englobar la eliminación de las barreras sociales y legales a la plena participación de la mujer en la vida pública. Entre las reformas clave figuran la concesión del derecho a conducir a las mujeres (junio de 2018), la relajación de los requisitos de tutela masculina, la apertura de estadios y locales de entretenimiento a las mujeres, y el nombramiento de mujeres para altos cargos del Gobierno, las empresas y la diplomacia.
Estas reformas representan una recalibración significativa de las normas sociales y han venido acompañadas de un debate público sobre el papel de la mujer que habría estado en gran medida ausente de la vida pública saudí antes de 2016.
Calidad ambiental y urbana
El Programa de Calidad de Vida engloba la reforestación urbana, el desarrollo de parques, la infraestructura peatonal y las mejoras de la calidad ambiental. El proyecto Riad Verde —que persigue plantar 7,5 millones de árboles en la capital—, el desarrollo de parques públicos y espacios recreativos, y la mejora de los estándares de diseño urbano reflejan el compromiso de mejorar el entorno físico en el que viven los ciudadanos saudíes.
La Iniciativa Verde Saudí, lanzada en 2021 con compromisos como plantar 10.000 millones de árboles en todo el Reino y reducir las emisiones de carbono en 278 millones de toneladas anuales para 2030, vincula la calidad ambiental con la agenda más amplia de bienestar social.
La medición de los avances
La evaluación de los avances del Pilar 1 requiere tanto métricas cuantitativas como juicio cualitativo. Los objetivos medibles —capacidad de la Umra, tasas de propiedad de vivienda, número de locales de entretenimiento, inscripciones en la UNESCO— aportan referencias trazables. Las dimensiones cualitativas —los cambios en las actitudes sociales, la emergencia de nuevas expresiones culturales, la evolución del debate público— no son menos significativas, pero se resisten a una cuantificación sencilla.
A principios de 2026, la agenda de transformación social ha logrado resultados que resultaban en buena medida inimaginables una década antes. El sector del entretenimiento se ha creado de cero. El turismo es una industria en funcionamiento y en crecimiento. La entrega de vivienda ha alcanzado escala. La sanidad atraviesa una reforma estructural. Se están estableciendo instituciones culturales. El deporte se ha convertido en un componente significativo de la vida pública.
La sostenibilidad de estos avances sociales —y su capacidad de sostener la transformación económica más amplia— dependerá de la inversión continua, el desarrollo institucional y el mantenimiento del consenso político que ha permitido el ritmo del cambio hasta la fecha.