Cuadro de mando prioritario: sostenibilidad fiscal
Cuadro de mando de la sostenibilidad fiscal de la Visión 2030 saudí: diversificación de ingresos no petroleros, disciplina presupuestaria y gestión de la deuda.
KPI del cuadro de mando de sostenibilidad fiscal
Para el análisis estratégico completo, véase la prioridad de sostenibilidad fiscal. Cobertura relacionada: diversificación económica, regulación, comparativas de referencia.
Panel de KPI
| KPI | Referencia | Objetivo 2030 | Último dato | Estado |
|---|---|---|---|---|
| Ingresos no petroleros (miles de millones de SAR) | 166 | 530 | 402 | Según lo previsto |
| Ingresos no petroleros (% del total) | 28 % | 55 % | 42 % | Según lo previsto |
| Deuda pública / PIB | 1,6 % | < 30 % | 26,2 % | Según lo previsto |
| Déficit presupuestario (% del PIB) | -15,8 % | 0 % | -2,3 % | Según lo previsto |
| Reservas públicas (meses de gasto) | 48 | 24+ | 31 | Según lo previsto |
| Precio del petróleo de equilibrio fiscal (USD/barril) | 95 | 55 | 72 | Según lo previsto |
Evaluación del progreso
La sostenibilidad fiscal ha sido un pilar habilitador de la Visión 2030, y la calificación de B+ refleja los notables avances logrados para reducir la vulnerabilidad fiscal de Arabia Saudí a las oscilaciones del precio del petróleo. Los ingresos no petroleros se han disparado de 166.000 a 402.000 millones de riyales saudíes (SAR), un aumento del 142 % impulsado por la implantación del IVA al 15 %, las tasas a los expatriados, las tasas por servicios públicos, los ingresos por dividendos de las inversiones del PIF y una mejor administración tributaria. Este cambio estructural ha transformado de raíz la composición de los ingresos del Estado saudí.
El saldo fiscal ha mejorado de forma drástica, desde un déficit del 15,8 % del PIB en 2016, año de la crisis del precio del petróleo, hasta un déficit manejable del 2,3 %. Aunque el Reino aún no ha alcanzado el objetivo de equilibrio presupuestario, la trayectoria es claramente positiva y el déficit se mantiene dentro de parámetros sostenibles para un soberano con una calificación próxima a la triple A (AAA). La deuda pública ha aumentado desde un insignificante 1,6 % del PIB hasta el 26,2 %, lo que refleja una estrategia deliberada de recurrir a los mercados de deuda soberana, en lugar de a las reservas, para financiar el gasto en transformación, preservando los colchones fiscales sin perder impulso inversor.
El precio del petróleo de equilibrio fiscal —el precio al que se equilibra el presupuesto público— ha descendido desde unos 95 dólares por barril hasta 72. Se trata de un indicador crítico para inversores y agencias de calificación, ya que mide la vulnerabilidad fiscal del Reino ante las perturbaciones del mercado petrolero. Aunque los 72 dólares siguen por encima del objetivo de 55, la trayectoria de crecimiento de los ingresos no petroleros implica una mejora continuada aun cuando los precios del crudo sean volátiles. La combinación de diversificación de ingresos, disciplina de gasto y gestión estratégica de la deuda ha reforzado el perfil crediticio soberano de Arabia Saudí.
Principales logros
- Los ingresos no petroleros aumentaron un 142 %, de 166.000 a 402.000 millones de SAR
- El déficit presupuestario se redujo del 15,8 % del PIB al 2,3 %, acercándose al equilibrio fiscal
- Se implantó el IVA al 15 %, que se ha convertido en una fuente de ingresos importante y estable
- El precio del petróleo de equilibrio fiscal se redujo de 95 a 72 dólares por barril
- Se estableció un programa de deuda soberana con exitosas emisiones internacionales de bonos
- Las reservas públicas se mantuvieron en 31 meses de gasto, muy por encima del umbral mínimo
- El Centro de Eficiencia del Gasto impulsa el ahorro en las compras públicas de toda la Administración
- La Autoridad Nacional de Ingresos mejora la recaudación y el cumplimiento tributario
- Las emisiones de bonos verdes y sukuk diversifican las fuentes de financiación soberana
- La reforma de las subvenciones a los combustibles y la energía logra una reducción estructural del gasto
- La modernización de la Autoridad de Zakat, Impuestos y Aduanas (ZATCA) mejora la eficiencia recaudatoria
- El Programa de Equilibrio Fiscal genera ahorros cuantificables en las operaciones del Gobierno
Riesgos y desafíos
- El objetivo de 530.000 millones de SAR en ingresos no petroleros exige mantener un crecimiento cercano al 8 % anual
- El aumento de la deuda pública hasta el 26,2 % genera obligaciones de pago de intereses que reducen la flexibilidad fiscal
- El gasto en transformación a través del PIF y los gigaproyectos genera pasivos fiscales contingentes
- Una caída del precio del petróleo por debajo de 60 dólares tensionaría el saldo fiscal pese a los avances en diversificación
- El IVA al 15 % se acerca al umbral de tolerancia para la aceptación de consumidores y empresas
- Los ajustes de las tasas a los expatriados deben equilibrar la recaudación con las necesidades del mercado laboral
- Los ingresos por dividendos e inversiones del PIF dependen del rendimiento de la cartera
- El entorno mundial de tipos de interés afecta al coste del servicio de la deuda soberana
- El marco de reglas fiscales aún no está legislado formalmente y depende del compromiso político
- La presión del gasto por el crecimiento demográfico, el mantenimiento de infraestructuras y los compromisos sociales
Perspectivas
La sostenibilidad fiscal es una prioridad en la que los cimientos estructurales son sólidos, pero mantener la disciplina resulta esencial. La trayectoria de los ingresos no petroleros sugiere que el objetivo de 530.000 millones de SAR es alcanzable si se mantienen los ritmos de crecimiento actuales, aunque exigirá que la economía saudí siga expandiéndose y que se exploren nuevas fuentes de ingresos, como una reforma del impuesto de sociedades. El precio del petróleo de equilibrio fiscal debería seguir bajando a medida que crezcan los ingresos no petroleros, y podría situarse en torno a los 60 dólares hacia 2030.
El principal riesgo es una combinación de precios del petróleo más bajos y un crecimiento más lento de los ingresos no petroleros que genere un estrangulamiento fiscal y obligue a elegir entre el gasto en transformación y el equilibrio presupuestario. El balance soberano de Arabia Saudí, con activos del PIF que superan los 940.000 millones de dólares y niveles de deuda manejables, aporta colchones sustanciales. Una mejora hasta A- exigiría que el precio del petróleo de equilibrio fiscal caiga por debajo de 65 dólares y que los ingresos no petroleros superen los 450.000 millones de SAR, ambos alcanzables en un escenario económico favorable.