Cuadro de mando: Desarrollo del sector no lucrativo
Cuadro de mando del sector no lucrativo en la Visión 2030 de Arabia Saudí: 1,2 millones de voluntarios, superado el objetivo de 1 millón, y reforma del tercer sector.
Este cuadro de mando del sector no lucrativo sigue los KPI de la agenda de desarrollo del tercer sector de la Visión 2030 de Arabia Saudí, desde el voluntariado y las organizaciones registradas hasta la aportación al PIB, los ingresos, la gobernanza y la prestación de impacto social.
Calificación global: A-
Para un análisis estratégico completo, véase la prioridad del sector no lucrativo. Análisis relacionado: familia y protección social, visión general de la Visión 2030, instituciones.
Panel de KPI
| Indicador | Base de partida | Objetivo 2030 | Último dato | Estado |
|---|---|---|---|---|
| Voluntarios registrados | 11.000 | 1 millón | 1,2 millones | Cumplido |
| Organizaciones no lucrativas registradas | 800 | 2.500 | 1.890 | En curso |
| Aportación del sector no lucrativo al PIB (miles de mill. de SAR) | 4,5 | 18 | 12,4 | En curso |
| Ingresos del sector no lucrativo (miles de mill. de SAR) | 8 | 30 | 19,6 | En curso |
| Programas de impacto social ejecutados | 350 | 2.000 | 1.520 | En curso |
| Tasa de cumplimiento de gobernanza | 30 % | 90 % | 74 % | En curso |
Evaluación del avance
El sector no lucrativo ha sido uno de los triunfadores silenciosos de la Visión 2030: obtiene una calificación A- gracias a una notable movilización de voluntarios que superó los objetivos y a un programa más amplio de desarrollo institucional que está profesionalizando el tercer sector del Reino. El aumento de 11.000 a 1,2 millones de voluntarios registrados representa una multiplicación por más de cien, que supera el objetivo de 1 millón y refleja un cambio cultural hacia el compromiso cívico y el servicio comunitario, en línea con los objetivos de transformación social de la Visión 2030.
El Centro Nacional para el Desarrollo del Sector No Lucrativo ha sido el motor institucional: ha establecido el marco regulatorio, las normas de gobernanza y los programas de desarrollo de capacidades que sustentan el crecimiento del sector. Las organizaciones no lucrativas registradas han pasado de 800 a 1.890, con nuevas entidades que abarcan la educación, la sanidad, la protección del medioambiente, la conservación cultural y el desarrollo comunitario. La tasa de cumplimiento de gobernanza ha mejorado del 30 % al 74 %, reflejo de la adopción de normas de gobierno corporativo, requisitos de transparencia financiera y marcos de medición del impacto.
La aportación del sector no lucrativo al PIB ha crecido de 4.500 millones a 12.400 millones de SAR, un incremento de casi el triple que refleja tanto la expansión del volumen de actividad no lucrativa como la profesionalización de las operaciones del sector. Los ingresos del sector no lucrativo —que incluyen legados, donaciones, subvenciones públicas e ingresos propios— han crecido de 8.000 millones a 19.600 millones de SAR. El sector se posiciona cada vez más como socio en la prestación de servicios sociales que complementan la provisión pública, en lugar de como una labor puramente caritativa.
Principales logros
- El voluntariado registrado se disparó de 11.000 a 1,2 millones, superando el objetivo de 1 millón en un 20 %
- Las organizaciones no lucrativas más que se duplicaron, de 800 a 1.890 entidades registradas
- La aportación del sector no lucrativo al PIB casi se triplicó, de 4.500 a 12.400 millones de SAR
- Se creó el Centro Nacional para el Desarrollo del Sector No Lucrativo como ancla institucional
- La cultura del voluntariado se arraiga a través de plataformas nacionales y programas escolares
- El cumplimiento de gobernanza mejoró del 30 % al 74 % en las entidades no lucrativas registradas
- Se ejecutaron 1.520 programas de impacto social en educación, sanidad y desarrollo comunitario
- La modernización del sector de los legados piadosos (waqf) posibilita una financiación sostenible a largo plazo
- El Centro Humanitario Rey Salmán (KSrelief) amplía su alcance benéfico internacional
- Se puso en marcha la Academia del Sector No Lucrativo para el desarrollo profesional de sus dirigentes
- Se pusieron a prueba bonos de impacto social, que introducen la financiación por resultados en el sector no lucrativo saudí
- Los marcos de responsabilidad social corporativa fomentan las alianzas entre el sector privado y las entidades no lucrativas
Riesgos y desafíos
- Mantener el compromiso de los voluntarios más allá del registro inicial, hacia una participación activa y continuada
- El objetivo de ingresos de 30.000 millones de SAR exige un crecimiento notable de los legados y los ingresos propios
- Cerrar la brecha de cumplimiento de gobernanza, del 74 % al 90 %, exige llegar a las organizaciones más pequeñas y menos profesionalizadas
- La sostenibilidad financiera de las entidades depende de las subvenciones públicas y del favor regulatorio
- La madurez en la medición del impacto todavía se está desarrollando en muchos participantes del sector
- La competencia por la financiación de los donantes, ya que el número de organizaciones crece más rápido que la base de fondos
- El desarrollo de personal profesional para la gestión no lucrativa y la ejecución de programas
- La carga regulatoria, que puede limitar a las organizaciones de base más pequeñas
- La concentración geográfica de la actividad no lucrativa en las grandes ciudades
- El equilibrio entre las ambiciones de crecimiento y el mantenimiento de las normas de calidad y rendición de cuentas
Perspectivas
La prioridad del sector no lucrativo está bien posicionada para mantener su calificación A- hasta 2030. El objetivo de voluntariado ya se ha cumplido, la trayectoria de crecimiento organizativo es positiva y la infraestructura institucional del Centro Nacional para el Desarrollo del Sector No Lucrativo ofrece una plataforma duradera para seguir expandiéndose. Los KPI restantes avanzan por trayectorias creíbles hacia sus metas de 2030.
La maduración del sector, desde la movilización de voluntarios hasta la aportación económica y la prestación profesional de servicios, representa una evolución significativa. En el periodo 2026-2030, el sector no lucrativo debería funcionar cada vez más como un auténtico tercer sector junto al Gobierno y la empresa, prestando servicios sociales, impulsando la innovación comunitaria y ofreciendo oportunidades estructuradas de voluntariado que refuercen la cohesión social. Una mejora de la calificación a A exigiría que la aportación del sector al PIB superara los 15.000 millones de SAR, que el cumplimiento de gobernanza rebasara el 85 % y que el registro de organizaciones superara las 2.200 entidades.