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Cuota del PIB no petrolero: 55% PIB real 2025 |Desempleo saudí: 7,2% T4 2025 |Activos del PIF: 925.000 mill. $ estimación 2025 |IED sobre PIB: 2,8% último dato 2025 |Participación laboral femenina: 35,0% último dato 2025 |Calificación crediticia: Aa3/A+/A+ Moody's/Fitch/S&P |Crecimiento del PIB: 4,5% real 2025 |Peregrinos de la Umra: 18 mill.+ del extranjero 2025 |Cuota del PIB no petrolero: 55% PIB real 2025 |Desempleo saudí: 7,2% T4 2025 |Activos del PIF: 925.000 mill. $ estimación 2025 |IED sobre PIB: 2,8% último dato 2025 |Participación laboral femenina: 35,0% último dato 2025 |Calificación crediticia: Aa3/A+/A+ Moody's/Fitch/S&P |Crecimiento del PIB: 4,5% real 2025 |Peregrinos de la Umra: 18 mill.+ del extranjero 2025 |

Cuadro de mando: Diversificación económica

Cuadro de mando de la diversificación económica en la Visión 2030 de Arabia Saudí: crecimiento del PIB no petrolero, sector privado y ampliación industrial.

KPI del cuadro de mando de diversificación económica: calificación B

Esta página de KPI del cuadro de mando de diversificación económica evalúa el avance de la Visión 2030 de Arabia Saudí en PIB no petrolero, peso del sector privado, exportaciones, industria manufacturera e ingresos fiscales. Para un análisis estratégico completo, véase la prioridad de diversificación económica. Análisis relacionado: análisis sectorial, perspectivas de inversión, comparativas.

Panel de KPI

IndicadorBase de partidaObjetivo 2030Último datoEstado
PIB no petrolero (% del PIB total)57 %65 %59 %En curso
Peso del sector privado en el PIB40 %65 %48 %En riesgo
Exportaciones no petroleras (% del PIB no petrolero)16 %50 %28 %En riesgo
Valor añadido manufacturero (miles de mill. de SAR)229370298En curso
Ingresos no petroleros (miles de mill. de SAR)166530402En curso
Número de zonas francas operativas2107En curso

Evaluación del avance

La diversificación económica es la columna vertebral estructural de la Visión 2030 y el terreno en el que se juzgará, en última instancia, la credibilidad del Reino a largo plazo como economía pospetrolera. La calificación B refleja un avance real en la mayoría de los indicadores, unido al reconocimiento honesto de que los objetivos estructurales más ambiciosos siguen siendo difíciles. El PIB no petrolero ha crecido del 57 % al 59 % del PIB total, un giro positivo en su dirección que, no obstante, pone de relieve la magnitud de la brecha que resta hasta el objetivo del 65 %.

Las señales de diversificación más sólidas proceden del crecimiento de los ingresos no petroleros y de la expansión industrial. Los ingresos públicos no petroleros se han disparado de 166.000 millones a 402.000 millones de riyales saudíes (SAR), impulsados por la introducción del IVA, las tasas a los trabajadores extranjeros y la reestructuración de tarifas. El valor añadido manufacturero ha crecido de forma apreciable, respaldado por el Programa Nacional de Desarrollo Industrial y Logística y por estrategias sectoriales específicas en petroquímica, metales y fabricación avanzada. El número de zonas francas operativas ha aumentado hasta siete, entre las que destacan la Ciudad Económica Rey Abdalá, NEOM y la Ciudad de Jazan para Industrias Primarias y Derivadas.

Los dos KPI señalados como «en riesgo» —el peso del sector privado en el PIB y la intensidad de las exportaciones no petroleras— representan los desafíos estructurales más profundos. Elevar la contribución del sector privado al PIB del 48 % al 65 % en los años que restan de programa exigiría una aceleración sin precedentes de la creación de empresas privadas, una reforma de la contratación pública y una reestructuración del mercado laboral. Las exportaciones no petroleras afrontan vientos en contra derivados de la fragmentación del comercio mundial y de una base exportadora manufacturera todavía en desarrollo. Ambos objetivos podrían requerir una recalibración o plazos más amplios.

Principales logros

  • Los ingresos públicos no petroleros más que se duplicaron, de una base de 166.000 millones a 402.000 millones de SAR
  • El valor añadido manufacturero aumentó un 30 % respecto a la base, hasta alcanzar los 298.000 millones de SAR
  • Siete zonas económicas especiales operativas, que atraen inversión industrial diversificada
  • Los sectores del entretenimiento, el turismo y la cultura se consolidan como nuevos motores del PIB
  • El Programa de Desarrollo del Sector Financiero impulsa la profundización del mercado de capitales
  • El programa de privatizaciones genera ingresos a partir de activos sanitarios, educativos y de infraestructura
  • La Estrategia Nacional Industrial identifica sectores prioritarios para la sustitución de importaciones y el crecimiento exportador
  • El sector tecnológico emerge como un contribuyente relevante al PIB a través de la nube, la fintech y el comercio electrónico
  • Los programas de modernización agrícola mejoran la seguridad alimentaria y reducen la dependencia de las importaciones
  • El sector minero se activa gracias a la expansión de Ma’aden y a la nueva concesión de licencias de exploración

Riesgos y desafíos

  • El objetivo del 65 % de peso del sector privado en el PIB parece muy ambicioso dada la trayectoria actual del 48 %
  • El crecimiento de las exportaciones no petroleras está limitado por una base exportadora manufacturera reducida y por los vientos en contra del comercio mundial
  • Persiste la dependencia del gasto público como principal motor de la demanda en los sectores no petroleros
  • Las diferencias de coste laboral entre trabajadores saudíes y extranjeros afectan a la competitividad del sector privado
  • El gasto en construcción de los gigaproyectos infla temporalmente el PIB no petrolero sin lograr una diversificación permanente
  • Las oscilaciones del precio del petróleo siguen dominando la planificación fiscal y la capacidad de inversión
  • Brechas de competencias en la fabricación avanzada, la tecnología y los sectores de la economía del conocimiento
  • La complejidad regulatoria de las múltiples nuevas zonas económicas genera una carga de cumplimiento
  • La competencia de los Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Omán por la inversión regional en diversificación
  • El riesgo de dinámicas de «enfermedad holandesa», ya que las fluctuaciones de los ingresos petroleros distorsionan los incentivos de los sectores no petroleros

Perspectivas

La diversificación económica seguirá siendo la dimensión más vigilada de la Visión 2030 de aquí a 2030 y más allá. El avance logrado es real y significativo, sobre todo en la generación de ingresos no petroleros y en el valor añadido manufacturero. No obstante, los objetivos estructurales relativos al peso del sector privado en el PIB y a las exportaciones no petroleras son los más exigentes de todo el marco de la Visión 2030 y podrían no alcanzarse por completo en 2030.

La expectativa realista es que prosiga un avance sólido hacia los objetivos de diversificación, si bien es probable que los KPI del peso del sector privado en el PIB y de las exportaciones no petroleras se queden por debajo de sus metas de 2030, aunque con un progreso direccional suficiente para demostrar su irreversibilidad. La estrategia de diversificación del Reino es cada vez más creíble, respaldada por un despliegue masivo de capital a través del Fondo de Inversiones Públicas (PIF), una política industrial focalizada y una reforma regulatoria genuina. Una mejora de la calificación a B+ exigiría una aceleración visible de la contribución del sector privado al PIB y un salto cualitativo en el comportamiento de las exportaciones no petroleras en los próximos dos o tres años.