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Cuota del PIB no petrolero: 55% PIB real 2025 |Desempleo saudí: 7,2% T4 2025 |Activos del PIF: 925.000 mill. $ estimación 2025 |IED sobre PIB: 2,8% último dato 2025 |Participación laboral femenina: 35,0% último dato 2025 |Calificación crediticia: Aa3/A+/A+ Moody's/Fitch/S&P |Crecimiento del PIB: 4,5% real 2025 |Peregrinos de la Umra: 18 mill.+ del extranjero 2025 |Cuota del PIB no petrolero: 55% PIB real 2025 |Desempleo saudí: 7,2% T4 2025 |Activos del PIF: 925.000 mill. $ estimación 2025 |IED sobre PIB: 2,8% último dato 2025 |Participación laboral femenina: 35,0% último dato 2025 |Calificación crediticia: Aa3/A+/A+ Moody's/Fitch/S&P |Crecimiento del PIB: 4,5% real 2025 |Peregrinos de la Umra: 18 mill.+ del extranjero 2025 |

Cuadro de mando: Crecimiento del sector privado

Cuadro de mando del desarrollo del sector privado en la Visión 2030 de Arabia Saudí: aportación al PIB, privatizaciones y reforma del entorno empresarial.

Cuadro de mando del crecimiento del sector privado: calificación B

Este cuadro de mando del crecimiento del sector privado sigue los KPI del empeño de la Visión 2030 de Arabia Saudí por elevar la aportación del sector privado al PIB, acelerar las privatizaciones, mejorar el entorno empresarial y ampliar la actividad comercial.

Para un análisis estratégico completo, véase la prioridad del sector privado. Análisis relacionado: Programa Shareek, crecimiento de las pymes, regulación.

Panel de KPI

IndicadorBase de partidaObjetivo 2030Último datoEstado
Aportación del sector privado al PIB40 %65 %48 %En riesgo
Puesto en facilidad para hacer negocios94.ºTop 2063.ºEn curso
Ingresos por privatizaciones (miles de mill. de SAR, acumulado)020098En curso
Tiempo para crear una empresa (días)1812En curso
Contratación pública al sector privado (%)45 %80 %62 %En curso
Nuevos registros mercantiles (miles, anual)4212089En curso

Evaluación del avance

El crecimiento del sector privado es una de las prioridades estructuralmente más importantes de la Visión 2030 y una de aquellas en las que el avance ha sido real, pero desigual. La calificación B refleja un comportamiento sólido en los indicadores de reforma del entorno empresarial y de emprendimiento, junto a una brecha tenaz en el objetivo principal de aportación del sector privado al PIB. Con un 48 % frente a una meta del 65 %, este KPI constituye uno de los objetivos de transformación estructural más ambiciosos de todo el programa.

La reforma del entorno empresarial ha sido un éxito palpable. El Reino ha escalado del puesto 94 al 63 en los índices de facilidad para hacer negocios, impulsado por una reforma regulatoria integral en la constitución de sociedades, las licencias de construcción, la ejecución de contratos y la resolución de insolvencias. El tiempo para crear una empresa se ha comprimido de 18 días a unos 2 días gracias a la plataforma digital Meras, acercándose al objetivo de 1 día. Los nuevos registros mercantiles se han más que duplicado, hasta los 89.000 anuales, lo que indica una actividad emprendedora en aumento.

El programa de privatizaciones ha generado 98.000 millones de SAR en ingresos acumulados mediante ventas parciales de activos sanitarios, infraestructura educativa, empresas harineras y distribución de energía. No obstante, el ritmo ha sido más lento de lo previsto inicialmente, reflejo de la complejidad de preparar las entidades públicas para su traspaso al mercado y de la sensibilidad política de los sectores con implicaciones en el servicio público. La contratación pública al sector privado ha aumentado del 45 % al 62 %, respaldada por la digitalización de la plataforma de contratación Etimad y por una política deliberada de canalizar el gasto público a través de contratistas privados en lugar de la prestación interna.

Principales logros

  • La posición en facilidad para hacer negocios mejoró del puesto 94 al 63 a escala mundial
  • El tiempo para crear una empresa se redujo de 18 días a unos 2 días mediante la plataforma Meras
  • Los nuevos registros mercantiles se más que duplicaron, hasta los 89.000 anuales
  • Se generaron 98.000 millones de SAR en ingresos por privatizaciones en sanidad, educación e infraestructura
  • La contratación pública al sector privado aumentó del 45 % al 62 %
  • La modernización de la Ley de Sociedades aporta un marco de gobierno corporativo más sólido
  • La Ley Concursal y de reestructuración propicia unas dinámicas de mercado más saneadas
  • Se reforzó la ley de competencia, con la creación de la independiente Autoridad General de la Competencia
  • Se puso en marcha el marco de colaboración público-privada en los sectores de infraestructura
  • La modernización de la ley de franquicias atrae a marcas internacionales al mercado saudí
  • La reforma de las licencias industriales reduce las barreras a la inversión manufacturera
  • El registro y el cumplimiento empresarial digitales reducen la carga regulatoria

Riesgos y desafíos

  • La aportación del sector privado al PIB, en el 48 % frente al objetivo del 65 %, es la mayor brecha estructural
  • El gasto público sigue siendo el principal motor de la demanda para la actividad del sector privado
  • La expansión nacional del PIF puede desplazar la inversión privada independiente en algunos sectores
  • Las restricciones del mercado laboral, incluidas las cuotas de saudización, elevan la base de costes del sector privado
  • Las limitaciones de acceso a la financiación para las empresas de tamaño medio, entre la pyme y la gran empresa
  • La capacidad del sistema judicial para la resolución de disputas mercantiles todavía se está desarrollando
  • La fragmentación regulatoria entre múltiples organismos nuevos genera complejidad de cumplimiento
  • La rentabilidad del sector privado se ve comprimida por el aumento de los costes laborales y de cumplimiento
  • La dependencia de la diversificación económica del gasto en megaproyectos dirigido por el Gobierno
  • Los desafíos de competitividad internacional frente a alternativas regionales de menor coste

Perspectivas

La prioridad del crecimiento del sector privado será la prueba definitiva de si la Visión 2030 logra una transformación estructural económica genuina o sigue dependiendo de la inversión dirigida por el Estado. El objetivo del 65 % de aportación al PIB es sumamente ambicioso y es improbable que se alcance por completo en 2030, aunque un avance continuado hacia el 52 %-55 % representaría un giro direccional significativo.

El camino hacia una calificación superior exige tres avances: acelerar la privatización de la prestación de servicios públicos pendiente, profundizar en la independencia de las empresas de cartera del PIF respecto de los contratos públicos y un incremento sostenido del crecimiento del crédito al sector privado impulsado por la demanda del mercado y no por la contratación pública. Los cimientos institucionales son sólidos, con leyes mercantiles reformadas, plataformas digitales y una capacidad regulatoria que no existían hace una década. Una mejora de la calificación a B+ exigiría que la cifra del PIB del sector privado superara el 52 % y que los registros mercantiles anuales rebasaran los 100.000.