Ranking de competitividad mundial: seguimiento del progreso
Seguimiento del ascenso de Arabia Saudí al puesto 16 del mundo y al 4.º del G20 en los rankings de competitividad global gracias a las reformas de la Visión 2030.
Situación actual de la competitividad mundial
En la senda prevista — Arabia Saudí ocupa el puesto 16 del mundo y el 4.º entre los países del G20 en el Ranking de Competitividad Mundial del IMD de 2024, un avance notable frente a su posición de 2016 que refleja la mejora generalizada de su competitividad económica e institucional.
Indicadores clave
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Puesto de partida (2016) | ~36.º |
| Puesto (2019) | 26.º |
| Puesto (2022) | 24.º |
| Último dato (2024) | 16.º |
| Puesto en el G20 | 4.º |
| Dirección del objetivo | Top 10 |
| Desempeño económico | Sólido |
| Eficiencia de la Administración | Muy sólida |
| Eficiencia empresarial | En mejora |
| Infraestructuras | En mejora |
Análisis de tendencia
El ascenso de Arabia Saudí desde aproximadamente el puesto 36 hasta el 16 en el Ranking de Competitividad Mundial del IMD supone una mejora de 20 posiciones que sitúa al reino entre las economías que más han elevado su competitividad en el mundo durante la última década. El avance es especialmente destacable porque se ha logrado mientras el país atraviesa una transformación estructural de fondo: la mayoría de los países que mejoran en estas clasificaciones lo hacen en periodos de estabilidad económica, y no durante reformas de calado revolucionario.
La mejora es generalizada en los cuatro pilares que componen la evaluación del IMD. La eficiencia de la Administración pública es donde más se ha avanzado, reflejo de la extraordinaria mejora de los servicios de administración electrónica (puesto 6 del mundo en el índice EGDI de la ONU), la reforma regulatoria, la credibilidad de la política fiscal y las mejoras en la gobernanza institucional. La introducción del IVA, la creación de nuevos organismos reguladores y la publicación de datos públicos exhaustivos han contribuido a ello. El desempeño económico se ha beneficiado de un fuerte crecimiento del PIB, del aumento de la productividad y de la diversificación de la base económica. La resiliencia del reino durante la pandemia y su posterior recuperación reforzaron esta dimensión.
Las mejoras en eficiencia empresarial reflejan los avances en el mercado laboral (descenso del desempleo, creciente participación laboral femenina), el desarrollo del sector financiero (mayor crédito, mercados de capitales más profundos) y el auge de una cultura empresarial más emprendedora (creciente creación de pymes). La dimensión de prácticas de gestión ha mejorado a medida que las empresas internacionales establecen sus sedes regionales en Riad, importando estándares de gestión globales. Las mejoras en infraestructuras abarcan tanto las físicas (transporte, suministros, telecomunicaciones) como las tecnológicas (penetración de la banda ancha, servicios digitales, inversión en TIC). Las áreas en las que Arabia Saudí aún va por detrás del top 10 —calidad del sistema educativo, infraestructura sanitaria por habitante y ciertos indicadores de innovación— son precisamente los ámbitos en los que se concentra la inversión de la Visión 2030, lo que apunta a nuevas mejoras probables.
Metodología
El Ranking de Competitividad Mundial lo publica cada año el International Institute for Management Development (IMD), con sede en Lausana (Suiza). Evalúa 67 economías con arreglo a 336 criterios de competitividad, organizados en cuatro pilares: desempeño económico (economía nacional, comercio internacional, inversión internacional, empleo, precios), eficiencia de la Administración pública (finanzas públicas, política fiscal, marco institucional, legislación empresarial, marco social), eficiencia empresarial (productividad, mercado laboral, finanzas, prácticas de gestión, actitudes y valores) e infraestructuras (básicas, tecnológicas, científicas, sanitarias y medioambientales, educativas). Cerca de dos tercios de los datos proceden de estadísticas objetivas de fuentes nacionales e internacionales, y un tercio de la Encuesta de Opinión a Directivos, realizada a unos 6.500 ejecutivos de todo el mundo. La muestra de Arabia Saudí suele incluir a más de 100 directivos.
Prioridades relacionadas
Las clasificaciones de competitividad funcionan como un cuadro de mando compuesto de las reformas económicas e institucionales de la Visión 2030. El ranking incorpora dimensiones que siguen KPI individuales: desempeño de la administración electrónica (ranking EGDI de la ONU), atracción de inversión (IED entrante), crecimiento económico (crecimiento real del PIB), comportamiento del mercado laboral (tasa de desempleo), gestión fiscal (calificaciones crediticias) y calidad del entorno de negocios. El Centro Nacional de Competitividad (NCC), creado bajo el Consejo de Asuntos Económicos y de Desarrollo, coordina los esfuerzos de todo el Gobierno para mejorar los indicadores de competitividad. El ranking también influye en la percepción de los inversores extranjeros y es una referencia para las multinacionales que evalúan Arabia Saudí como sede regional o destino de inversión.
Perspectivas
El objetivo de Arabia Saudí de entrar en el top 10 mundial exige avanzar unas seis posiciones desde el 16.º actual, lo que implica superar a economías competitivas consolidadas, entre ellas varios países europeos, economías del este asiático y, potencialmente, Estados Unidos u otras grandes economías. La distancia hasta el top 10 se estrecha y el impulso es fuerte: el reino ganó 8 posiciones solo entre 2022 y 2024.
La vía hacia el top 10 depende de que continúe la mejora en los ámbitos donde Arabia Saudí puntúa hoy por debajo de los líderes: calidad educativa y desarrollo de competencias, madurez del ecosistema de innovación, infraestructura sanitaria por habitante e indicadores de sostenibilidad ambiental. Son precisamente las áreas donde la inversión de la Visión 2030 es más intensa, lo que sugiere un efecto de rentabilidad diferida que podría materializarse en el periodo 2026-2030. El Vanderbilt Portfolio proyecta una posición de entre el 10.º y el 15.º puesto en 2030, con una plaza en el top 10 posible pero supeditada al ritmo de mejora en educación e innovación en relación con los competidores.