Índice de gestores de compras (PMI): seguimiento del progreso
Seguimiento del PMI de Arabia Saudí como indicador en tiempo real de la salud del sector privado no petrolero, sostenidamente por encima del umbral de expansión de 50 puntos.
Seguimiento del KPI del PMI de Arabia Saudí
En la senda prevista — el seguimiento del KPI del PMI de Arabia Saudí muestra una expansión sostenida del sector privado no petrolero, con el PMI de Riyad Bank/S&P Global manteniéndose por encima del umbral de expansión de 50,0 durante la mayor parte del periodo posterior a 2016.
Indicadores clave
| Indicador | Valor |
|---|---|
| PMI (media 2016) | 54,8 |
| PMI (media 2019) | 56,8 |
| PMI (mínimo 2020) | 42,4 (abril, COVID) |
| PMI (media 2022) | 56,5 |
| PMI (media 2023) | 57,2 |
| Último dato (media 2024) | 56,8 |
| Meses por encima de 50 (2021-2024) | 47 de 48 |
| Subíndice de producción actual | 59,2 |
| Subíndice de empleo actual | 52,4 |
Análisis de tendencia
El índice de gestores de compras (PMI) ofrece una de las señales más ágiles y fiables sobre la salud del sector privado no petrolero de Arabia Saudí. Elaborado mensualmente a partir de encuestas a unos 400 gestores de compras del sector privado, el PMI capta en tiempo real la percepción sobre la producción, los nuevos pedidos, el empleo, los plazos de entrega y los niveles de existencias. El PMI de Arabia Saudí se ha mostrado notablemente robusto desde 2016, con una media en torno a 56 en todo el periodo, muy por encima del umbral de 50,0 que separa la expansión de la contracción.
La constancia del indicador es reseñable. Salvo la breve perturbación de la COVID-19 en abril y mayo de 2020 (cuando el PMI cayó a 42,4 y 48,1, respectivamente), el índice se ha mantenido en territorio de expansión en 47 de los 48 meses del periodo 2021-2024. Este desempeño sostenido por encima de 50 es excepcional según los estándares mundiales y regionales, y refleja un dinamismo genuino del sector privado, y no un artefacto estadístico. El subíndice de producción, que mide la actividad empresarial real, ha sido especialmente sólido, con una media en torno a 59, lo que indica una expansión significativa y no un crecimiento marginal.
El análisis de los subcomponentes revela apreciaciones estructurales importantes. Los nuevos pedidos se han mantenido sólidos de forma constante, impulsados tanto por la demanda interna (cadenas de suministro de los gigaproyectos, expansión de los servicios de consumo) como por los pedidos de exportación (exportaciones de manufacturas y servicios). El subíndice de empleo se ha mantenido por encima de 50, señal de una contratación continua en el sector privado que respalda los KPI de tasa de desempleo y de saudización. Los precios de los insumos se han moderado tras el repunte mundial de las materias primas de 2022, lo que ha reducido las presiones de costes sobre las empresas. El componente de plazos de entrega se ha normalizado tras las disrupciones de las cadenas de suministro de la etapa pandémica, lo que favorece la eficiencia operativa en el conjunto de la economía no petrolera.
Metodología
El PMI de Arabia Saudí lo elabora S&P Global (antes IHS Markit) en colaboración con Riyad Bank. Se basa en las respuestas mensuales a encuestas realizadas a los gestores de compras de unas 400 empresas del sector privado no petrolero. La encuesta cubre cinco áreas principales: nuevos pedidos (ponderación del 30 %), producción (25 %), empleo (20 %), plazos de entrega de los proveedores (15 %) y existencias de compras (10 %). El índice compuesto se calcula como un índice de difusión, en el que las lecturas por encima de 50 indican una mejora de las condiciones y las inferiores a 50, un deterioro. La encuesta sigue la metodología establecida por el Institute for Supply Management y empleada en las encuestas PMI de más de 40 países, lo que garantiza la comparabilidad internacional. Las respuestas se ajustan estacionalmente para eliminar los efectos de calendario.
Prioridades relacionadas
El PMI funciona como un barómetro de alta frecuencia del impacto de la transformación económica de la Visión 2030 sobre el sector privado. Complementa y, a menudo, anticipa los datos trimestrales de crecimiento del PIB no petrolero, al aportar una señal temprana de aceleración o desaceleración. Unas lecturas sólidas del PMI confirman la eficacia de las políticas que respaldan el objetivo de contribución del sector privado al PIB. El subíndice de empleo ofrece una indicación anticipada del avance de la saudización. El componente de nuevos pedidos de exportación señala el progreso hacia el objetivo de exportaciones no petroleras. La expansión constante del PMI también sostiene la confianza empresarial, lo que favorece las oportunidades de inversión y la atracción de IED.
Perspectivas
Se espera que el PMI de Arabia Saudí se mantenga en territorio de expansión hasta 2030, respaldado por la sólida cartera de inversión interna, la maduración de los gigaproyectos que entran en sus fases operativas y el crecimiento continuo de los sectores orientados al consumo. Se proyectan lecturas de entre 55 y 58 como la nueva normalidad, reflejo de un sector privado no petrolero estructuralmente más dinámico que el existente antes de la Visión 2030.
Entre los posibles riesgos a la baja figuran las desaceleraciones de la economía mundial que podrían reducir los pedidos de exportación, un endurecimiento de las condiciones de crédito que afecte a las empresas de menor tamaño y la moderación natural que se produce a medida que la economía pasa de un rápido crecimiento de recuperación a una expansión de régimen estable. El Vanderbilt Portfolio considera que la trayectoria del PMI es uno de los indicadores positivos más constantes del marco de seguimiento de la Visión 2030, y aporta una confirmación permanente de que la transformación del sector privado está produciendo resultados operativos reales.