Contribución del PIB no petrolero: seguimiento del KPI
Seguimiento del peso de las actividades no petroleras en el PIB real de Arabia Saudí: del 45 % de base al 55 % en 2025, camino del objetivo del 65 % de la Visión 2030.
Situación actual
En la senda prevista — este seguimiento del KPI de contribución del PIB no petrolero mide qué parte de la economía real de Arabia Saudí procede de la actividad no petrolera frente al objetivo de la Visión 2030 de superar el 65 %.
Las actividades no petroleras de Arabia Saudí supusieron el 55 % del PIB real en el Informe Anual de la Visión 2030 de 2025, frente al 45 % de la base de 2016. El peso sobre el PIB a precios corrientes o nominales puede diferir, porque el precio del petróleo modifica de forma mecánica el denominador; esta página utiliza la serie oficial de contribución al PIB real para el titular, la ficha del KPI y el tícker.
Indicadores clave
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Base (2016) | 45 % (peso en el PIB real) |
| Peso (2023) | 53 % |
| Peso (2024) | 55 % |
| Último dato (2025) | 55 % |
| Objetivo 2030 | Más del 65 % |
| Brecha hasta el objetivo 2030 | ~10 puntos porcentuales |
| Crecimiento real del PIB no petrolero (2025) | 4,9 % |
| Principales sectores no petroleros | Turismo, industria, tecnología, finanzas |
Análisis de tendencia
El indicador de contribución del PIB no petrolero es difícil de interpretar, porque la contribución al PIB real, la contribución nominal o a precios corrientes y la contribución del sector privado son medidas contiguas pero no intercambiables. El titular oficial de la Visión 2030 de 2025 sitúa las actividades no petroleras en el 55 % del PIB real. Los ratios nominales siguen más expuestos al precio del petróleo: cuando este se dispara, como demuestran los ingresos de Aramco, el valor a precios corrientes del sector petrolero se expande y reduce de forma mecánica el peso no petrolero, incluso si la actividad no petrolera crece con fuerza. Ese riesgo de definición se aborda en el análisis de la brecha del PIB no petrolero.
La realidad de fondo es más alentadora de lo que sugiere el ratio titular. En términos reales (ajustados por inflación), el PIB no petrolero ha crecido a una tasa anual compuesta de aproximadamente el 5,2 % desde 2016, por encima del crecimiento del PIB total y como muestra de una diversificación estructural genuina. El sector del turismo ha destacado especialmente: su contribución directa al PIB pasó de 115.000 millones de riyales saudíes (SAR) en 2016 a unos 295.000 millones estimados en 2024. Los servicios financieros, la tecnología, el entretenimiento, la industria y la logística han ampliado su peso dentro del PIB no petrolero. El desarrollo de zonas económicas, gigaproyectos y áreas económicas especiales ha creado nuevas fuentes de actividad económica no petrolera en regiones antes sin desarrollar.
La composición sectorial del crecimiento revela la profundidad de la diversificación. El turismo y la hostelería, los servicios digitales, la tecnología financiera, las actividades recreativas y culturales, y la industria avanzada han crecido cada uno a tasas reales de dos dígitos. La puesta en marcha de estrategias sectoriales específicas —el Programa Nacional de Desarrollo Industrial y Logística (NIDLP), el Programa de Desarrollo del Sector Financiero y la Estrategia de Turismo— ha aportado un apoyo institucional focalizado. La inversión extranjera en sectores no petroleros también ha crecido, con empresas internacionales estableciendo sedes regionales en Riad e invirtiendo en proyectos saudíes de industria y tecnología.
Metodología
La serie titular que se utiliza aquí es la serie oficial de contribución al PIB real de la Visión 2030: las actividades no petroleras como porcentaje del PIB real total. El PIB no petrolero incluye todos los sectores económicos salvo la extracción de crudo y gas natural, y los informes anuales presentan la serie desde la base de 2016 hasta el último dato. Otras medidas de las cuentas nacionales pueden expresarse a precios corrientes o a precios constantes, y esas variantes no deben mezclarse en la misma ficha de KPI. Por tanto, el objetivo del 65 % de la Visión 2030 se lee mejor frente a la serie oficial de contribución al PIB real, salvo que una página indique de forma explícita que utiliza un ratio nominal o a precios corrientes.
Prioridades relacionadas
Este es el KPI que define la tesis de transformación económica de la Visión 2030. Conecta con prácticamente todos los programas económicos: exportaciones no petroleras (demanda internacional de producción no petrolera), contribución del sector privado al PIB (el sector privado es el motor de la diversificación), contribución de las pymes al PIB (el crecimiento de las pequeñas empresas diversifica la base económica), IED entrante (la inversión extranjera crea capacidad no petrolera) e inversiones del PIF (despliegue del fondo soberano en sectores no petroleros). El indicador funciona como métrica de síntesis que resume el avance de toda la agenda de diversificación económica.
Perspectivas
El objetivo del 65 % depende en gran medida del precio del petróleo. Con precios sostenidos de 60 dólares por barril, el peso no petrolero se acercaría probablemente al 60 %-65 % en 2030 según las trayectorias actuales de crecimiento no petrolero. Con precios sostenidos por encima de los 80 dólares, alcanzar el 65 % se vuelve muy difícil, al margen de las tasas de crecimiento no petrolero. El Vanderbilt Portfolio recomienda evaluar este KPI sobre todo a través del prisma de las tasas de crecimiento real del PIB no petrolero y de los cambios en la composición sectorial, más que del ratio titular.
En términos de volumen, la diversificación del PIB no petrolero avanza bien y sigue al alcance del punto final de la Visión 2030. La creación de sectores económicos enteramente nuevos —turismo, entretenimiento, deporte— junto con la expansión de los ya existentes —industria, servicios financieros, tecnología— representa una transformación estructural genuina. El Vanderbilt Portfolio proyecta la contribución real del PIB no petrolero en la horquilla del 60 %-65 % en 2030, un rango que refleja la incertidumbre de ejecución y de producción de petróleo, más que una reversión del impulso económico no petrolero.