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Regulación bancaria y financiera: el marco regulador de Arabia Saudí

La arquitectura reguladora bancaria y financiera de Arabia Saudí: supervisión del SAMA, sandbox fintech, banca abierta, finanzas islámicas y normas contra el blanqueo.

Regulación bancaria y financiera de Arabia Saudí

La regulación bancaria y financiera de Arabia Saudí se sustenta en el SAMA para la banca, los seguros, los pagos y la fintech, y en la CMA para los valores y la infraestructura del mercado de capitales. Juntos, el Banco Central Saudí (SAMA) y la Autoridad del Mercado de Capitales (CMA) equilibran la estabilidad prudencial con la ambición de desarrollar uno de los mercados financieros más sofisticados de la región.

El Programa de Desarrollo del Sector Financiero (FSDP), uno de los programas de ejecución que sustentan la Visión 2030, fijó objetivos explícitos para profundizar el sector financiero, ampliar el acceso a los servicios financieros y desarrollar Arabia Saudí como centro financiero regional. Los resultados han sido tangibles: las operaciones de pago distintas del efectivo se han disparado, la concesión de licencias fintech se ha acelerado, el mercado de capitales ha atraído miles de millones en inversión institucional extranjera y el sector de las finanzas islámicas ha consolidado su posición como el mayor del mundo.

El Banco Central Saudí (SAMA)

Función y competencias

El SAMA, creado en 1952, es uno de los bancos centrales más antiguos de Oriente Medio. Su mandato comprende la política monetaria, la supervisión bancaria, la regulación de los seguros, la vigilancia de los sistemas de pago y la protección del consumidor en los servicios financieros. El SAMA también es responsable de gestionar las reservas exteriores del reino y la política cambiaria que vincula el riyal saudí al dólar estadounidense a un tipo fijo de 3,75.

La institución cambió su nombre de Agencia Monetaria de Arabia Saudí a Banco Central Saudí en 2020, un cambio que reflejó su papel en evolución al tiempo que preservaba la consolidada sigla SAMA. La nueva denominación puso de relieve las funciones modernas de banca central de la institución, incluidas la supervisión macroprudencial y las responsabilidades en materia de estabilidad financiera.

Supervisión del sector bancario

El SAMA supervisa todos los bancos comerciales que operan en Arabia Saudí, ya estén constituidos localmente o funcionen como sucursales de bancos extranjeros. El sector bancario del reino se compone de una combinación de grandes entidades nacionales —varias entre las mayores de Oriente Medio por activos— y sucursales de importantes bancos internacionales.

La supervisión bancaria sigue los estándares de Basilea III, y los bancos saudíes deben mantener coeficientes de solvencia, de cobertura de liquidez y de financiación estable neta acordes con las mejores prácticas internacionales. El SAMA ha sido reconocido por el Comité de Basilea por mantener un enfoque supervisor conservador que contribuyó a la solidez del sector bancario saudí a lo largo de múltiples ciclos económicos, incluidas las caídas del precio del petróleo de 2014-2016 y la pandemia mundial.

Requisitos de adecuación de capital

Los bancos saudíes mantienen coeficientes de solvencia que superan de forma sostenida los mínimos de Basilea III y los propios requisitos reforzados del SAMA. El ratio de capital de nivel 1 (Tier 1) del conjunto del sector se ha mantenido por encima del 17 % en los últimos años, lo que proporciona un colchón sustancial frente a los riesgos de crédito y de mercado. El marco de pruebas de resistencia del SAMA, realizado con periodicidad anual, evalúa la solidez del sector ante escenarios adversos que incluyen caídas del precio del petróleo, correcciones del mercado inmobiliario y riesgos de concentración crediticia.

Los requisitos prudenciales cubren la calidad de los activos, los límites a los grandes riesgos, las restricciones al crédito a partes vinculadas y los estándares de provisiones alineados con la metodología de pérdida crediticia esperada de la NIIF 9. El SAMA realiza inspecciones in situ periódicas y un seguimiento continuo a distancia de la posición financiera, los perfiles de riesgo y el estatus de cumplimiento de los bancos.

Regulación de los seguros

El SAMA asumió la responsabilidad de la regulación de los seguros en 2003, situando el sector asegurador bajo la supervisión del banco central. Toda actividad aseguradora en Arabia Saudí debe realizarse a través de compañías de seguro cooperativo autorizadas, una estructura que refleja los principios de las finanzas islámicas. El seguro convencional no está permitido.

La regulación de los seguros abarca la autorización, los requisitos de solvencia, las provisiones técnicas, las restricciones a la inversión, la protección del consumidor y la conducta de mercado. El sector asegurador ha experimentado un crecimiento significativo bajo la Visión 2030, impulsado por la obligatoriedad del seguro de salud, el seguro del automóvil y la expansión de las coberturas de daños y responsabilidad civil que acompañan al auge de la construcción y el desarrollo. El SAMA ha reforzado progresivamente los requisitos de solvencia y avanza hacia estándares de solvencia basados en el riesgo alineados con las prácticas actuariales internacionales.

Regulación de los sistemas de pago

Infraestructura de pagos digitales

El SAMA supervisa la infraestructura de pagos del reino, que incluye la red Saudi Payments (mada), el sistema de liquidación bruta en tiempo real SARIE y el sistema de pago de facturas Sadad. La infraestructura de pagos se ha modernizado ampliamente, y Arabia Saudí opera hoy uno de los ecosistemas de pago digital más avanzados de la región.

El giro hacia los pagos digitales se ha acelerado gracias a objetivos de política explícitos del FSDP, que aspiraba a elevar la proporción de transacciones distintas del efectivo hasta el 70 % en 2025. La introducción de sistemas de pago instantáneo, pagos con código QR, servicios de monedero digital y terminales de pago sin contacto ha transformado el panorama de los pagos. La red mada de Arabia Saudí procesa miles de millones de transacciones al año, y las tasas de adopción del pago digital del reino rivalizan ya con las de las economías avanzadas.

Autorización de servicios de pago

El SAMA ha establecido un marco de licencias para los proveedores de servicios de pago que opera junto a la licencia bancaria tradicional. Este marco permite a entidades no bancarias ofrecer servicios de pago —incluidos monederos electrónicos, procesamiento de pagos y transferencias de dinero— sujetos a requisitos regulatorios proporcionados a los riesgos que conllevan. Numerosas empresas fintech saudíes e internacionales han obtenido licencias de pago, creando un ecosistema competitivo que impulsa la innovación en los pagos de consumidores y comercios.

Sandbox fintech e innovación

El sandbox regulado del SAMA

El sector fintech de Arabia Saudí ha sido una de las áreas más dinámicas del desarrollo del sector financiero. El sandbox fintech del SAMA, lanzado en 2018, permite a las empresas fintech ensayar productos y servicios innovadores en un entorno controlado con requisitos regulatorios flexibilizados. Las empresas admitidas en el sandbox operan bajo permisos de duración limitada que les permiten atender a un número reducido de clientes mientras el SAMA evalúa los riesgos y beneficios de la innovación.

El sandbox ha tramitado solicitudes en servicios de pago, plataformas de préstamo, tecnología de seguros y otras actividades fintech vinculadas a la banca. Los participantes que superan la fase de sandbox acceden a la licencia plena, mientras que las conclusiones extraídas de su funcionamiento orientan el desarrollo regulatorio continuo del SAMA. La CMA opera un laboratorio fintech complementario centrado en las innovaciones del mercado de capitales, incluidas las plataformas de financiación participativa (crowdfunding), los servicios de asesoramiento automatizado (robo-advisory) y las aplicaciones de tecnología de registro distribuido.

Marco de banca abierta

El SAMA puso en marcha el marco de banca abierta saudí, una iniciativa regulatoria de referencia que obliga a los bancos a compartir los datos de sus clientes con proveedores terceros autorizados a través de interfaces de programación de aplicaciones (API) estandarizadas y con el consentimiento del cliente. El marco está diseñado para aumentar la competencia, mejorar la innovación de los productos financieros y dar a los consumidores un mayor control sobre sus datos financieros.

La implantación ha avanzado por fases: la inicial cubría los servicios de información de cuentas y las posteriores se han extendido a la iniciación de pagos y a otros servicios avanzados. El marco incluye estándares técnicos detallados, requisitos de seguridad y disposiciones de protección del consumidor. La iniciativa de banca abierta de Arabia Saudí figura entre las más avanzadas de Oriente Medio, posicionando al reino como líder regional en la regulación de la innovación financiera.

Marco de la banca islámica

Estructura del mercado

Arabia Saudí es el mayor mercado de finanzas islámicas del mundo, con activos conformes con la sharía que representan una proporción dominante del sector bancario. Todo seguro en el reino debe realizarse sobre una base cooperativa (islámica), y los productos de banca islámica son la opción por defecto para la mayoría de la actividad bancaria minorista y corporativa.

El tratamiento regulatorio de los productos financieros islámicos exige una experiencia especializada, ya que la estructuración de productos conformes con la sharía implica formas contractuales específicas —murabaha (venta con margen), ijara (arrendamiento), musharaka (participación), wakala (agencia) y sukuk (bonos islámicos)— que tienen implicaciones regulatorias, contables y jurídicas propias. El SAMA y la CMA han desarrollado marcos regulatorios que abordan las características específicas de los productos financieros islámicos manteniendo estándares prudenciales equivalentes a los aplicados a los productos convencionales.

El mercado de sukuk

El mercado de sukuk ha estado especialmente activo, con el Gobierno saudí emitiendo sukuk como parte de su programa de gestión de deuda y emisores privados accediendo al mercado mediante admisiones a cotización en la Bolsa Saudí y en mercados internacionales. Las emisiones de sukuk del reino han contribuido al desarrollo de una curva de rendimientos de referencia y han atraído una notable inversión institucional internacional, reforzando la posición de Arabia Saudí en el centro del mercado de capitales islámico mundial.

Prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo

Marco regulador

El marco de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo de Arabia Saudí lo administra el SAMA para las entidades financieras y las autoridades supervisoras competentes para el resto de sujetos obligados. El marco está alineado con las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI/FATF) y se ha reforzado a través de sucesivas rondas de evaluación mutua y reforma.

Las entidades financieras deben aplicar procedimientos exhaustivos de diligencia debida sobre el cliente, sistemas de monitorización de operaciones, comunicación de operaciones sospechosas y controles internos. La normativa del SAMA en esta materia es detallada y prescriptiva, y refleja el compromiso del reino con el cumplimiento de los estándares internacionales. La Unidad de Inteligencia Financiera saudí recibe y analiza los informes de operaciones sospechosas, y la cooperación con homólogos internacionales en materia de delincuencia financiera transfronteriza se ha profundizado bajo la Visión 2030.

Aplicación y sanciones

La aplicación en materia de blanqueo y financiación del terrorismo se ha intensificado: el SAMA impone sanciones a las entidades financieras por deficiencias de cumplimiento y el Ministerio Fiscal persigue casos penales de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. Los resultados de la evaluación mutua del GAFI sobre el reino han mostrado una mejora progresiva, si bien determinadas recomendaciones de cumplimiento técnico y de efectividad siguen en fase de aplicación.

La Autoridad del Mercado de Capitales (CMA)

La CMA, creada en 2003, actúa como regulador independiente del mercado de capitales saudí. Su competencia abarca la Bolsa Saudí (Tadawul), la emisión y admisión de valores, la gestión de fondos de inversión, la intermediación de valores y los servicios de asesoramiento de inversión.

Bajo la Visión 2030, la CMA ha desplegado una ambiciosa agenda de desarrollo del mercado. El acceso de los inversores extranjeros se ha liberalizado progresivamente mediante la flexibilización de las normas sobre Inversores Extranjeros Cualificados (QFI), lo que ha contribuido a la inclusión de Tadawul en el índice MSCI Emerging Markets, en FTSE Russell y en los índices de S&P Dow Jones. Se han introducido nuevos productos y estructuras, entre ellos REIT, fondos cotizados (ETF) y derivados. Se lanzó el mercado paralelo Nomu para las pequeñas y medianas empresas. Se han reforzado los estándares de gobierno corporativo de las entidades cotizadas mediante normativas actualizadas que abordan la composición de los consejos, los comités de auditoría, la gestión de riesgos y los requisitos de divulgación.

La CMA ha desarrollado una sólida capacidad de aplicación dirigida contra el uso de información privilegiada, la manipulación de mercado y los incumplimientos de divulgación. Se ha promovido activamente la actividad de salidas a bolsa, siendo la histórica OPV de Aramco de 2019 el ejemplo más visible del compromiso del Gobierno con el desarrollo del mercado público.

Consideraciones prácticas

El entorno regulatorio financiero de Arabia Saudí es exhaustivo y está en evolución activa. Obtener una licencia de servicios financieros del SAMA o de la CMA exige una preparación sustancial y suele requerir entre seis y doce meses o más. Los requisitos de capital mínimo son considerables y varían según el tipo de licencia. El ritmo del cambio regulatorio obliga a una supervisión activa del cumplimiento, con nuevas normativas, directrices y circulares publicadas con regularidad.

Las actividades de servicios financieros exigen por lo general una presencia física en Arabia Saudí, reforzada por el Programa de Sedes Regionales. Las funciones clave de gestión deben ubicarse en el reino, y a las entidades financieras se les aplican los requisitos de contratación local de la saudización.

Perspectivas

El sector financiero saudí es uno de los mayores y más dinámicos de Oriente Medio, con un marco regulador que combina la prudencia con una agenda de desarrollo activa. La convergencia de banca abierta, innovación fintech, liderazgo en finanzas islámicas y profundización del mercado de capitales está creando un ecosistema financiero de creciente sofisticación.

El SAMA y la CMA han anticipado una evolución regulatoria continua en ámbitos que incluyen la moneda digital de banco central (el proyecto mBridge con otros bancos centrales), la regulación de las finanzas integradas (embedded finance) y los productos financieros vinculados a la sostenibilidad. Para las empresas de servicios financieros, la oportunidad en Arabia Saudí es sustancial, pero los requisitos regulatorios son proporcionalmente exigentes. La interacción temprana y sostenida con los reguladores, la inversión en infraestructura de cumplimiento y la alineación estratégica con los objetivos de desarrollo del sector financiero del reino distinguirán a los participantes de mercado que triunfen de aquellos que encuentren en el entorno regulatorio un obstáculo en lugar de un facilitador.