Pilar de la Visión 2030: una Nación Ambiciosa
El pilar Una Nación Ambiciosa es el pilar de gobernanza y reforma del sector público de la Visión 2030. Se centra en la capacidad del Estado: servicios más eficaces, unas finanzas públicas disciplinadas, instituciones transparentes, una ejecución sujeta a rendición de cuentas y un gobierno digital.
Objetivos estratégicos
El pilar Una Nación Ambiciosa se estructura en torno a tres ejes: maximizar la eficacia del Estado y fomentar una ciudadanía responsable, mejorar la eficiencia y la gestión financiera de la Administración, y establecer una cultura de transparencia, rendición de cuentas y participación. Estos objetivos reconocen que el Estado debe reformarse a sí mismo antes de poder liderar con credibilidad la transformación del conjunto de la economía y la sociedad.
La eficacia del Estado abarca la profesionalización de la función pública, la adopción de marcos de gestión del desempeño en ministerios y organismos, y la digitalización de los servicios de la Administración al ciudadano y a las empresas. El programa de gobierno electrónico de Arabia Saudí, apoyado en plataformas como Absher, Tawakkalna y la Plataforma Nacional Unificada, ha alcanzado algunas de las mayores tasas de adopción digital de la región y ha transformado de raíz la forma en que los ciudadanos se relacionan con el Estado.
Sostenibilidad fiscal
La reforma fiscal es una piedra angular del pilar. La histórica dependencia del Reino de los ingresos del petróleo generó una vulnerabilidad estructural que quedó al descubierto durante la caída de los precios del crudo de 2014-2016, cuando Arabia Saudí registró déficits fiscales superiores al quince por ciento del PIB. La Visión 2030 se propuso diversificar los ingresos públicos mediante la introducción del impuesto sobre el valor añadido en 2018, los impuestos especiales sobre el tabaco, las bebidas azucaradas y las bebidas energéticas, las tasas a los expatriados y las tarifas por servicios administrativos. Los ingresos no petroleros han pasado de unos ciento sesenta y tres mil millones de riyales saudíes en 2015 a más de cuatrocientos mil millones de riyales, una transformación que ha reducido de forma sustancial el precio del petróleo de equilibrio fiscal.
La disciplina del gasto se ha perseguido mediante la creación de la Oficina de Eficiencia del Gasto y la adopción de la presupuestación por programas, en sustitución de la tradicional presupuestación por partidas que había caracterizado históricamente las finanzas públicas saudíes. El Programa de Equilibrio Fiscal, rebautizado después como Programa de Sostenibilidad Fiscal, coordina estos esfuerzos y publica evaluaciones periódicas del desempeño fiscal frente a lo previsto.
Lucha contra la corrupción y rendición de cuentas
La agenda anticorrupción ha sido una de las dimensiones más visibles del pilar Una Nación Ambiciosa. La Autoridad de Supervisión y Lucha contra la Corrupción (Nazaha) ha recibido competencias para investigar y perseguir la corrupción en todos los niveles del Estado y del sector privado. Las actuaciones de gran repercusión de 2017 y de años posteriores dejaron patente la seriedad de la campaña, y las reformas institucionales han incorporado exigencias de cumplimiento a los procesos de contratación, la gestión de contratos y las obligaciones de declaración de bienes de los cargos públicos.
La transparencia ha avanzado con la publicación de presupuestos nacionales detallados, la creación del Portal de Datos Abiertos y la participación de Arabia Saudí en los índices internacionales de transparencia. La posición del Reino en los Indicadores de Gobernanza del Banco Mundial y en las evaluaciones mundiales de facilidad para hacer negocios ha mejorado de forma sustancial, si bien los observadores señalan que el avance en determinadas dimensiones de la transparencia institucional sigue siendo desigual.
Talento en el sector público
El pilar Una Nación Ambiciosa reconoce que la reforma de la gobernanza exige invertir en capital humano. El Instituto de Administración Pública se ha modernizado y se han establecido nuevas alianzas de formación con escuelas internacionales de administración pública. Los programas de desarrollo del liderazgo buscan preparar a una nueva generación de directivos del sector público capaces de gestionar programas de reforma complejos y transversales.
El Programa Rey Salmán para el Desarrollo del Capital Humano coordina la reforma de la función pública, que incluye el paso de un ascenso basado en la antigüedad a otro basado en las competencias, la introducción de contratos por desempeño para los altos cargos y la racionalización de la masa salarial del sector público. Estas reformas aspiran a atraer talento de primer nivel a la Administración y, al mismo tiempo, a garantizar que los empleados actuales estén preparados para operar en una administración pública cada vez más digital y basada en los datos.
Descentralización y desarrollo regional
Un aspecto menos comentado, pero estratégicamente relevante, del pilar es el empeño por descentralizar la gobernanza y promover un desarrollo regional equilibrado. Históricamente, la inversión pública y la prestación de servicios saudíes se han concentrado en gran medida en Riad, Yeda y la Provincia Oriental. El pilar Una Nación Ambiciosa respalda el fortalecimiento de las autoridades regionales, la asignación de presupuestos de desarrollo a las provincias menos atendidas y la creación de zonas económicas especiales y autoridades de desarrollo en lugares como Asir, Jazan, AlUla y Hail.
Las autoridades de desarrollo regional operan con una autonomía creciente para atraer inversión, desarrollar infraestructuras y adaptar las estrategias económicas a las ventajas comparativas locales. Esta descentralización es crucial para alcanzar los objetivos de cohesión social del pilar Una Sociedad Vibrante y para garantizar que las oportunidades económicas generadas por el pilar Una Economía Próspera se distribuyan geográficamente en lugar de concentrarse en un reducido número de núcleos urbanos.
Posicionamiento internacional
El pilar Una Nación Ambiciosa comprende también la estrategia de proyección internacional de Arabia Saudí. La presidencia del G20 que el Reino acogió en 2020, su candidatura a la Expo 2030, su pertenencia a instituciones multilaterales de desarrollo y su posicionamiento diplomático en los foros mundiales reflejan la ambición de traducir la reforma interna en peso internacional. La cartera de inversión global del Fondo de Inversiones Públicas y la apertura de embajadas y oficinas comerciales saudíes en nuevos mercados responden a objetivos paralelos: proyectar credibilidad institucional y atraer una implicación recíproca.
Medición del avance
Entre los indicadores clave figuran la mejora del Reino en las métricas de gobernanza del Banco Mundial, el crecimiento de los ingresos públicos no petroleros, la reducción de los déficits fiscales, la expansión de la adopción del gobierno digital y la mejora de los índices de satisfacción ciudadana medidos por las encuestas nacionales. El desafío estructural sigue siendo el ritmo del cambio cultural dentro del sector público, donde décadas de convención burocrática deben dejar paso a una gestión orientada al desempeño en un plazo relativamente comprimido.