Visión 2030: avances en 2025, logros, KPI e hitos
Esta actualización de los avances de la Visión 2030 en 2025 repasa los logros de Arabia Saudí, la trayectoria de sus KPI, los hitos de los programas, las brechas de ejecución y los riesgos pendientes.
La Visión 2030, el ambicioso programa nacional de desarrollo de Arabia Saudí que el príncipe heredero Mohamed bin Salmán lanzó en abril de 2016, ha entrado en sus últimas fases de ejecución. La enorme ambición del programa de transformar la economía, la sociedad y la gobernanza del Reino ha generado tanto logros notables como retos reveladores. Este análisis examina los avances en los pilares centrales del programa a medida que se acerca el año objetivo de 2030.
Diversificación económica
El objetivo más fundamental de la Visión 2030 —reducir la dependencia de los ingresos del petróleo— ha registrado progresos cuantificables. El PIB no petrolero ha aumentado como proporción del PIB total, y los sectores no petroleros crecen de forma sostenida por encima de la economía de los hidrocarburos. Los ingresos no petroleros como porcentaje de los ingresos del Estado han aumentado de manera significativa, impulsados por la implantación del IVA, las tasas a los expatriados, los ingresos por turismo y otras fuentes de ingresos ajenas al crudo.
No obstante, el petróleo sigue siendo el principal contribuyente a los ingresos públicos y al PIB, y el comportamiento macroeconómico continúa correlacionado con los mercados energéticos mundiales. La trayectoria de diversificación es alentadora, pero incompleta, algo coherente con la magnitud de la transformación necesaria para reorientar una economía de 1 billón de dólares.
Turismo
El turismo ha sido uno de los mayores éxitos visibles de la Visión 2030. Las llegadas de visitantes internacionales han crecido de forma sustancial desde la introducción del visado turístico en 2019. El Reino ha albergado un calendario cada vez más denso de eventos internacionales, entre ellos carreras de Fórmula 1, tenis WTA, campeonatos de boxeo, festivales de música y exposiciones culturales. La capacidad hotelera y de alojamiento se ha ampliado, y la aportación del turismo al PIB ha aumentado de forma notable respecto a su punto de partida anterior a la Visión 2030.
La cartera de gigaproyectos turísticos —que incluye el destino Red Sea Global, el desarrollo patrimonial de AlUla y el destino cultural de Diriyah Gate— representa una infraestructura a largo plazo que sostendrá el crecimiento de visitantes hasta 2030 y más allá.
Participación femenina en la fuerza laboral
Uno de los resultados sociales más transformadores de la Visión 2030 ha sido el espectacular aumento de la participación femenina en la fuerza laboral. Desde aproximadamente el 17 % en 2016, la participación femenina ha superado el 33 %, rebasando por anticipado el objetivo original del 30 % fijado para 2030. Este logro refleja la eliminación de restricciones al empleo, la ampliación de la infraestructura de cuidado infantil y transporte, unas cuotas de contratación favorables y reformas sociales más amplias que han facilitado la participación de las mujeres en la vida pública y económica.
Vivienda
La tasa de propiedad de vivienda entre las familias saudíes ha aumentado desde alrededor del 47 % en 2016 hasta más del 63 %, avanzando hacia el objetivo del 70 %. El programa Sakani, el desarrollo del mercado hipotecario y las alianzas con promotores han entregado cientos de miles de viviendas. Este progreso constituye una de las mejoras más tangibles del programa en la calidad de vida de los ciudadanos.
Desarrollo del sector privado
La contribución del sector privado al PIB ha crecido, si bien alcanzar el objetivo del 65 % para 2030 sigue siendo ambicioso desde el nivel actual. La reforma regulatoria —incluida la actualización de la Ley de Sociedades, el marco concursal y los mecanismos de resolución de disputas comerciales— ha mejorado el entorno empresarial. El desempeño de Arabia Saudí en las evaluaciones internacionales de competitividad y facilidad para hacer negocios ha mejorado de forma sustancial.
Privatización
El programa de privatización ha avanzado mediante cotizaciones parciales y ventas de acciones, en especial la OPV de Saudi Aramco en 2019 y las ventas secundarias posteriores. Sin embargo, la agenda de privatización más amplia —que abarca sanidad, educación y servicios públicos— ha avanzado más despacio de lo previsto en un principio. La conversión en sociedades de entidades estatales ha progresado y ha sentado las bases institucionales para futuras operaciones de privatización.
Gigaproyectos
La cartera de gigaproyectos ha pasado de los anuncios conceptuales a la construcción activa. The Line de NEOM, la estación de esquí de Trojena y la isla de Sindalah se encuentran en distintas fases de construcción. El aeropuerto internacional del Mar Rojo ya ha abierto y sus primeros complejos hoteleros han recibido a sus primeros huéspedes. El parque temático Six Flags de Qiddiya y sus recintos de ocio están en construcción.
Ahora bien, la escala y los plazos de ejecución de los gigaproyectos han sido objeto de ajustes. Se han revisado algunos alcances de proyecto y se han recalibrado los calendarios de entrega para reflejar la realidad de la construcción, las restricciones en las cadenas de suministro y las prioridades de asignación de capital. Estos ajustes son respuestas pragmáticas a los retos de ejecución inherentes a programas de una escala sin precedentes.
Reforma fiscal
La reforma fiscal ha sido uno de los logros más decisivos del programa. La introducción del IVA, la reforma de las subvenciones a la energía y el agua, la diversificación de los ingresos no petroleros y la disciplina del gasto han mejorado estructuralmente la posición fiscal del Reino. El precio del petróleo de equilibrio fiscal ha descendido y la base de ingresos se ha ampliado de forma notable.
Retos pendientes
Entre los principales retos de la fase final del programa figuran acelerar el crecimiento de la cuota del sector privado en el PIB, ejecutar la cartera de gigaproyectos dentro de los plazos revisados, alcanzar los objetivos de IED que siguen por encima de las entradas actuales, seguir reduciendo el desempleo juvenil y gestionar las exigencias fiscales de varios programas de inversión a gran escala simultáneos. El equilibrio entre la ambición y la capacidad de ejecución definirá la valoración final del programa.
Perspectivas
La Visión 2030 ha alterado de raíz la trayectoria económica, el panorama social y la capacidad institucional de Arabia Saudí. Aunque no todos los objetivos se cumplirán para el plazo de 2030, la dirección y el impulso de la transformación son inequívocos. El legado del programa no se medirá por la precisión con que se alcance cada KPI individual, sino por los cambios estructurales irreversibles que ha introducido en la economía y la sociedad del Reino.