El sector sin ánimo de lucro de Arabia Saudí atraviesa una transformación estructural en el marco de la Visión 2030, con un objetivo (KPI) de elevar su contribución desde menos del 1 % del PIB en el punto de partida hasta el 5 % en 2030. El rastreador en directo de la contribución del sector no lucrativo al PIB sigue ese objetivo en cifras, mientras que esta página explica las instituciones, la regulación, la reforma del waqf y la capacidad de la sociedad civil que lo sustentan. Las reformas actualmente en marcha buscan crear un ecosistema no lucrativo profesional, sostenible y con impacto, que complemente los servicios públicos y empodere a las comunidades.
Reforma regulatoria
La promulgación de la Ley de Organizaciones Sin Ánimo de Lucro y su reglamento de aplicación ha creado un marco jurídico moderno para la constitución, la gobernanza y la supervisión de las entidades no lucrativas. La ley distingue entre asociaciones, fundaciones e instituciones civiles, y ofrece estructuras de gobernanza adecuadas a cada modelo organizativo. Los procedimientos de registro se han simplificado mediante plataformas digitales, y el entorno regulatorio ha pasado de una presunción de restricción a otra de habilitación, con una supervisión centrada en la transparencia y la rendición de cuentas más que en la autorización previa de las actividades.
El Centro Nacional de Desarrollo del Sector No Lucrativo (NCNP) actúa como valedor institucional del sector, aportando apoyo al desarrollo de capacidades, recopilación de datos, defensa de políticas y coordinación entre los organismos públicos. El mandato del centro abarca profesionalizar la gestión de las entidades no lucrativas, desarrollar estándares sectoriales de gobernanza e información financiera, y facilitar la transferencia de conocimiento desde ecosistemas no lucrativos maduros de otros países.
Modernización de las dotaciones (awqaf)
Arabia Saudí cuenta con una profunda tradición histórica de dotaciones benéficas (awqaf), pero el sector moderno de las dotaciones se veía limitado por una gestión fragmentada, una escasa sofisticación inversora y la ambigüedad regulatoria. La Visión 2030 ha priorizado la modernización de las dotaciones como mecanismo para generar fuentes de ingresos sostenibles para la actividad no lucrativa, con independencia de la financiación pública.
La Autoridad General de Awqaf ha sido reformada, y una nueva normativa permite constituir fundaciones privadas y familiares con estructuras de dotación. La gestión de las inversiones de los activos de las dotaciones se ha profesionalizado, y sus patronatos adoptan cada vez más prácticas de inversión institucional y estrategias de asignación de activos diversificadas. Las grandes dotaciones, incluidas las vinculadas a la Fundación Rey Abdulaziz, la Fundación Rey Faisal y las nuevas dotaciones universitarias, invierten en el sector inmobiliario, la renta variable y los mercados privados para generar ingresos sostenibles.
Composición del sector
El sector no lucrativo saudí engloba una amplia variedad de organizaciones: sociedades benéficas, asociaciones profesionales, instituciones culturales, clubes deportivos, grupos medioambientales y empresas sociales. La categoría más numerosa la forman las sociedades benéficas que prestan asistencia social directa, pero los segmentos de más rápido crecimiento son la educación, el desarrollo cultural, la conservación del medio ambiente y el empoderamiento juvenil.
La empresa social ha surgido como una categoría diferenciada dentro del sector, que combina un fin no lucrativo con modelos de ingresos comerciales. Las disposiciones regulatorias para las empresas sociales permiten a las organizaciones generar ingresos propios sin perder su condición de entidad no lucrativa, lo que abre vías de sostenibilidad que reducen la dependencia de las donaciones y de las subvenciones públicas.
Financiación y sostenibilidad
El panorama de financiación de las entidades no lucrativas saudíes se está diversificando más allá de las donaciones tradicionales de zakat y sadaqah. Las subvenciones públicas, los programas de responsabilidad social corporativa, los ingresos propios por servicios y los rendimientos de las dotaciones crecen como fuentes de ingresos. La introducción de incentivos fiscales para las donaciones benéficas de empresas y particulares, alineados con el marco del zakat, favorece el crecimiento de la filantropía.
Las plataformas de micromecenazgo (crowdfunding), reguladas por el Banco Central Saudí, han surgido como un canal de captación de fondos para las entidades no lucrativas, que les permite llegar a donantes individuales mediante campañas digitales. La profesionalización de las prácticas de captación de fondos —incluida la gestión de la relación con los donantes, los informes de impacto y los estándares de transparencia— está mejorando la capacidad del sector para atraer y retener financiación.
Capital humano y voluntariado
El crecimiento del sector no lucrativo exige invertir en capital humano profesional. Históricamente, las organizaciones no lucrativas saudíes dependían en gran medida del trabajo voluntario y del personal a tiempo parcial, lo que se traducía en una capacidad organizativa limitada. Los programas de desarrollo de capacidades del NCNP incluyen formación en gestión, educación financiera, gestión de proyectos y desarrollo de competencias de seguimiento y evaluación para los líderes y el personal de las entidades no lucrativas.
El voluntariado se ha elevado a la categoría de prioridad nacional, con el Portal Saudí de Voluntariado como plataforma centralizada que conecta a los voluntarios con las organizaciones. El objetivo de un millón de voluntarios registrados al año refleja la ambición de construir una cultura de participación cívica que respalde la prestación de servicios no lucrativos al tiempo que fomenta la cohesión social.
Medición del impacto
La adopción de marcos de medición del impacto es una práctica relativamente nueva, pero de rápido desarrollo, dentro del sector no lucrativo saudí. El NCNP ha promovido enfoques estandarizados para medir los resultados sociales, y las principales organizaciones no lucrativas empiezan a publicar informes de impacto que van más allá de las métricas de actividad para evaluar un cambio social real. Este énfasis en la rendición de cuentas y en la práctica basada en la evidencia es esencial para generar confianza pública y atraer financiación institucional.
Retos y perspectivas
La transformación del sector no lucrativo de fuerza económica marginal a fuerza significativa requiere una inversión institucional sostenida, un refinamiento regulatorio continuo y un cambio cultural tanto entre los donantes como entre las organizaciones. Los estándares de gobernanza deben aplicarse de forma coherente para evitar el uso indebido de la condición de entidad no lucrativa. La cantera de capital humano para la gestión profesional de las entidades no lucrativas aún se está formando, y la competitividad salarial frente al sector privado sigue siendo un freno para la atracción de talento.
La trayectoria de crecimiento del sector, sin embargo, se apoya en un firme compromiso gubernamental, un marco regulatorio en expansión y una población joven cada vez más interesada en la participación cívica y el impacto social. Si se alcanza el objetivo de una contribución del 5 % al PIB, Arabia Saudí habrá construido uno de los mayores sectores no lucrativos del mundo en desarrollo en el plazo de una sola generación.