NEOM Green Hydrogen
NEOM Green Hydrogen Company (NGHC) es el proyecto saudí de hidrógeno verde ubicado en Oxagon, desarrollado por NEOM, ACWA Power y Air Products. La instalación, de 8.400 millones de dólares, combina unos 4 GW de energía eólica y solar con la electrólisis para producir hidrógeno verde y exportar amoníaco verde.
Descripción del proyecto
NGHC es una empresa conjunta entre NEOM (el gigaproyecto saudí), ACWA Power (la promotora de energías renovables cotizada en Arabia Saudí) y Air Products (la compañía estadounidense de gases industriales). La instalación, de 8.400 millones de dólares, se ubica en la zona industrial de Oxagon, en NEOM, en la costa del mar Rojo de la provincia de Tabuk.
El proyecto integra más de 4 GW de generación de energía renovable solar y eólica con tecnología de electrólisis para producir hidrógeno verde, que después se convierte en amoníaco verde para su exportación. La conversión en amoníaco permite un transporte a larga distancia rentable, ya que el amoníaco es más fácil de transportar y almacenar que el hidrógeno comprimido o licuado.
Objetivos de producción
NGHC aspira a producir hasta 600 toneladas de hidrógeno verde al día, el equivalente a unas 219.000 toneladas anuales. Ese hidrógeno se convertirá en unos 1,2 millones de toneladas de amoníaco verde al año. Se prevé que la instalación inicie la producción comercial en el horizonte 2026-2027.
Air Products posee el derecho exclusivo de compra de la producción de amoníaco verde y la distribuirá por todo el mundo a través de su red existente de distribución de gases industriales. Este acuerdo de compra (offtake) aporta visibilidad de ingresos y elimina el riesgo comercial del proyecto.
Papel en la Visión 2030
NGHC respalda directamente los objetivos de transición energética y diversificación económica de la Visión 2030. El proyecto demuestra la capacidad de Arabia Saudí para aprovechar sus recursos de energía renovable (solar y eólica) con el fin de producir vectores de energía limpia para la exportación, creando un modelo de exportación energética pospetrolera.
El hidrógeno y el amoníaco producidos pueden desplazar a los combustibles fósiles en el transporte, los procesos industriales, la generación eléctrica y la producción de fertilizantes en todo el mundo. Al establecer una capacidad de producción pionera, Arabia Saudí se posiciona para captar cuota de mercado en una economía del hidrógeno que, según prevén varios analistas, podría alcanzar entre 500.000 millones y 1 billón de dólares en 2050.
NGHC también respalda la ambición de NEOM de abastecerse por completo con energía renovable. La capacidad de generación renovable del proyecto proporciona electricidad limpia a las zonas residenciales y comerciales de NEOM y, al mismo tiempo, produce hidrógeno exportable durante los periodos de exceso de generación.
Tecnología e innovación
El proyecto emplea tecnología de electrólisis de membrana de intercambio de protones (PEM) y alcalina a una escala sin precedentes. La integración de fuentes de energía renovable variable (solar y eólica) con el funcionamiento continuo de los electrolizadores exige sofisticados sistemas de gestión energética y, potencialmente, almacenamiento en baterías para equilibrar la carga.
La escala del proyecto NGHC ofrece un banco de pruebas para optimizar la economía de la producción de hidrógeno verde. Las reducciones de costes logradas a la escala de NEOM podrían servir de referencia para proyectos posteriores en Arabia Saudí y en el resto del mundo, y acelerar potencialmente la viabilidad comercial de la economía del hidrógeno.
Relevancia para la inversión
Aunque NGHC no cotiza en bolsa, el proyecto tiene implicaciones significativas para la inversión. La participación de ACWA Power ofrece exposición a través de renta variable cotizada al desarrollo y la operación del proyecto. El acuerdo de compra de Air Products aporta certidumbre de ingresos que respalda la financiación del proyecto. La tesis más amplia de la economía del hidrógeno, y el papel de Arabia Saudí en ella, orienta las estrategias de inversión en energías renovables, gases industriales, infraestructuras y sectores afines. El éxito o las dificultades de NGHC influirán notablemente en el sentimiento inversor mundial sobre el hidrógeno y en la credibilidad de Arabia Saudí como exportadora de energía limpia.