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Cuota del PIB no petrolero: 55% PIB real 2025 |Desempleo saudí: 7,2% T4 2025 |Activos del PIF: 925.000 mill. $ estimación 2025 |IED sobre PIB: 2,8% último dato 2025 |Participación laboral femenina: 35,0% último dato 2025 |Calificación crediticia: Aa3/A+/A+ Moody's/Fitch/S&P |Crecimiento del PIB: 4,5% real 2025 |Peregrinos de la Umra: 18 mill.+ del extranjero 2025 |Cuota del PIB no petrolero: 55% PIB real 2025 |Desempleo saudí: 7,2% T4 2025 |Activos del PIF: 925.000 mill. $ estimación 2025 |IED sobre PIB: 2,8% último dato 2025 |Participación laboral femenina: 35,0% último dato 2025 |Calificación crediticia: Aa3/A+/A+ Moody's/Fitch/S&P |Crecimiento del PIB: 4,5% real 2025 |Peregrinos de la Umra: 18 mill.+ del extranjero 2025 |
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Deuda soberana de Arabia Saudí

Análisis del perfil de la deuda soberana de Arabia Saudí, su ratio deuda/PIB de ~25 %, su liderazgo en el mercado de sukuk y la estrategia fiscal para gestionar el endeudamiento público.

Donovan Vanderbilt · · 5 min de lectura
Enciclopedia
La referencia definitiva de la Visión 2030

El KPI de la deuda soberana de Arabia Saudí 2026 sigue el ratio deuda/PIB del Reino, el saldo de deuda, la emisión de sukuk y la sostenibilidad fiscal en el marco de la Visión 2030.

La deuda pública de Arabia Saudí se sitúa en torno al 25 % del PIB, un nivel moderado para los estándares mundiales que ofrece un amplio margen fiscal para seguir financiando las inversiones de la Visión 2030. El Reino se ha convertido en uno de los emisores soberanos más activos tanto en el mercado internacional de bonos como en el de sukuk, aprovechando sus sólidas calificaciones crediticias para acceder a capital en condiciones competitivas.

Composición de la deuda

La deuda pública total ronda los 1,1 billones de riyales saudíes (SAR) (290.000 millones de dólares), repartida entre emisión nacional e internacional. La deuda interna, denominada en riyales saudíes y en manos principalmente de bancos e inversores institucionales saudíes, representa alrededor del 55 %. La deuda internacional, emitida en dólares estadounidenses y euros, supone el 45 % restante.

La deuda se compone de una mezcla de bonos convencionales y sukuk islámicos. El sukuk representa una cuota creciente de la emisión total, reflejo tanto del compromiso del Reino con las finanzas islámicas como de la fuerte demanda de inversores conformes con la sharía de todo el mundo. Arabia Saudí es el mayor emisor soberano de sukuk del mundo.

Cómo creció la deuda

Arabia Saudí estaba prácticamente libre de deuda todavía en 2014, tras haber amortizado casi todas las obligaciones públicas durante los años de bonanza petrolera de 2003-2014. La fuerte caída de los precios del petróleo en 2015-2016, que recortó los ingresos públicos en torno a un 40 %, obligó al Reino a empezar a endeudarse para financiar el gasto corriente y sostener la inversión.

La primera emisión internacional de bonos, en abril de 2016, una oferta de 17.500 millones de dólares, fue en su momento el mayor bono de un mercado emergente jamás emitido. Las emisiones posteriores han sido regulares, y el Gobierno ha acudido a los mercados nacionales e internacionales varias veces al año. El ritmo de endeudamiento se aceleró durante la pandemia de 2020-2021, cuando los precios del petróleo se desplomaron y aumentó el gasto de estímulo.

Estrategia de gestión de la deuda

El Centro Nacional de Gestión de la Deuda (NDMC), creado en 2015, gestiona el programa de deuda del Reino. La estrategia del NDMC se centra en diversificar la base inversora, mantener un perfil de vencimientos equilibrado, minimizar los costes de financiación y desarrollar el mercado de capitales nacional.

El vencimiento medio de la deuda pública saudí supera los 10 años, lo que reduce el riesgo de refinanciación. Los costes por intereses son manejables, en torno a los 40.000 a 50.000 millones de riyales saudíes al año, lo que representa menos del 5 % de los ingresos públicos. El coste medio ponderado de la deuda se ha situado en torno al 3 %-4 %, reflejo de las sólidas calificaciones crediticias del Reino.

Sostenibilidad fiscal

El ratio deuda/PIB de Arabia Saudí, de aproximadamente el 25 %, se sitúa muy por debajo del umbral prudencial sugerido por el FMI para las economías exportadoras de materias primas. Se compara con aproximadamente el 120 % de Estados Unidos, el 110 % de Italia, el 55 % del Reino Unido y el 15 %-20 % de los EAU. El bajo ratio proporciona una capacidad significativa para endeudarse más sin amenazar la sostenibilidad fiscal.

El marco fiscal a medio plazo del Gobierno se propone mantener el ratio deuda/PIB por debajo del 30 %, permitiendo al mismo tiempo déficits moderados del 2 %-4 % del PIB para financiar las inversiones de la Visión 2030. Este enfoque equilibra la necesidad de mantener el gasto en desarrollo con la prudencia fiscal.

El mercado de sukuk

Arabia Saudí ha desempeñado un papel central en el desarrollo del mercado mundial de sukuk. El Gobierno emite sukuk con regularidad en plataformas nacionales e internacionales, y el sukuk soberano sirve de referencia para emisores corporativos e institucionales. La Tadawul ha desarrollado un mercado secundario activo para los sukuk cotizados, lo que mejora la liquidez y la formación de precios.

Los sukuk soberanos saudíes suelen estructurarse como instrumentos Iyara (basados en arrendamiento) o Murabaha (coste más margen), con activos subyacentes procedentes de inmuebles o infraestructuras públicas. Estos instrumentos conllevan el mismo riesgo de crédito que los bonos convencionales y las principales agencias los califican de forma equivalente.

Apetito de los inversores internacionales

Las emisiones soberanas saudíes atraen de forma sistemática una fuerte demanda de inversores internacionales. Los libros de órdenes de las emisiones denominadas en dólares superan con regularidad en tres o cuatro veces el tamaño de la oferta, lo que permite al Gobierno fijar precios a diferenciales competitivos. La base inversora incluye fondos soberanos, bancos centrales, fondos de pensiones y gestoras de activos de Europa, Asia y América.

La inclusión del Reino en los principales índices de bonos de mercados emergentes, entre ellos el JP Morgan EMBI, ha impulsado flujos adicionales de inversión pasiva hacia la deuda soberana saudí, lo que comprime aún más los diferenciales y mejora la liquidez.

Perspectivas

Se espera que el endeudamiento público continúe a los niveles actuales para financiar la agenda de desarrollo intensiva en capital de la Visión 2030. Comprender las referencias de sostenibilidad fiscal es fundamental para los inversores que evalúan el crédito soberano saudí. La combinación de sólidas calificaciones crediticias, un profundo apetito inversor, unos niveles de deuda moderados y unos cuantiosos activos soberanos ofrece una base cómoda para una emisión sostenida. Cualquier deterioro material de las perspectivas fiscales, ya sea por una debilidad prolongada del precio del petróleo o por un gasto acelerado, se gestionaría mediante una combinación de ajuste del gasto, medidas de ingresos no petroleros y aumentos controlados del ratio de deuda dentro del marco prudencial establecido.