El mercado de bonos y sukuk de Arabia Saudí se ha desarrollado con rapidez hasta convertirse en uno de los mercados de renta fija más importantes del universo emergente. El programa de emisión soberana del Reino, tanto en instrumentos nacionales denominados en riyales saudíes como en bonos internacionales denominados en dólares estadounidenses, ofrece a los inversores exposición a uno de los créditos soberanos con mejor calificación de Oriente Próximo. La emisión corporativa de los bancos saudíes, las empresas públicas y las compañías privadas ha ampliado el abanico de oportunidades de inversión en renta fija a disposición de los inversores nacionales e internacionales.
Emisión soberana
El Gobierno saudí inició la emisión periódica de bonos nacionales en 2015, cuando la caída de los precios del petróleo generó necesidades de financiación fiscal. El Centro Nacional de Gestión de la Deuda (NDMC) gestiona el programa de emisión de deuda del Estado y celebra subastas periódicas de sukuk y bonos denominados en riyales saudíes con diversos vencimientos. El programa nacional ha construido una curva de rendimientos que se extiende desde los instrumentos a corto plazo hasta los vencimientos a treinta años, lo que proporciona una referencia de precios para el conjunto del mercado de renta fija.
La emisión internacional en dólares estadounidenses es una constante desde 2016, año en que Arabia Saudí realizó su primera colocación internacional de bonos, en aquel momento el mayor bono soberano de un mercado emergente jamás emitido. Las emisiones posteriores han incluido bonos convencionales y sukuk, con vencimientos que oscilan entre los cinco y los cuarenta años. Estos instrumentos cotizan en mercados internacionales, entre ellos la Bolsa de Londres, y pueden incorporarse a los principales índices de bonos.
La calificación crediticia soberana de Arabia Saudí, asignada por las tres grandes agencias de calificación, refleja las cuantiosas reservas exteriores del Reino, una ratio de deuda sobre PIB moderada y el respaldo estructural que aportan los ingresos petroleros y la base de activos del Fondo de Inversiones Públicas. La vinculación del riyal al dólar estadounidense aporta certidumbre sobre el riesgo cambiario a los inversores en instrumentos denominados en riyales.
Emisión corporativa e institucional
Los bancos saudíes son emisores activos tanto de bonos convencionales como de sukuk, y recurren a los mercados de capitales para financiar el crecimiento del crédito y cumplir los requisitos regulatorios de capital. Los instrumentos de capital de nivel 1 y de nivel 2 emitidos por los bancos saudíes ofrecen rendimientos superiores a los del papel soberano, con un riesgo de crédito acorde a la sólida posición financiera del sector bancario saudí.
Las empresas públicas, entre ellas Saudi Aramco, la Saudi Electricity Company y diversas entidades respaldadas por el PIF, han emitido deuda tanto nacional como internacional. Las emisiones de bonos de Aramco han despertado un notable interés inversor dado el perfil de flujos de caja y la importancia estratégica de la compañía. La emisión corporativa de las empresas saudíes privadas ha crecido, aunque el mercado sigue dominado por las entidades vinculadas al Estado y los bancos.
El mercado de sukuk
Los sukuk, la alternativa conforme a la ley islámica (sharía) a los bonos convencionales, representan una parte significativa de la emisión de renta fija saudí. Las estructuras de sukuk varían en complejidad; las más habituales son las de ijara (basada en el arrendamiento), murabaha (financiación con margen sobre coste) y wakala (agencia). El mercado de sukuk saudí es uno de los mayores del mundo, y el programa de sukuk soberanos del Reino constituye la referencia del mercado global de las finanzas islámicas.
Los inversores poco familiarizados con los sukuk deben tener presente que, si bien la sustancia económica se asemeja mucho a la de los instrumentos de renta fija convencionales, la estructura jurídica es distinta. Los titulares de sukuk poseen una parte de un activo o proyecto subyacente, y los rendimientos se estructuran como beneficio en lugar de como interés. Las agencias de calificación evalúan los sukuk con metodologías que tienen en cuenta estas diferencias estructurales, si bien por lo general llegan a calificaciones equivalentes a las de las obligaciones convencionales del emisor.
Canales de acceso
Los inversores institucionales internacionales pueden acceder a los bonos y sukuk nacionales saudíes a través del programa de Inversor Extranjero Cualificado o mediante acuerdos de permuta (swap) con intermediarios autorizados en Arabia Saudí. La participación en las subastas del mercado primario suele estar limitada a los creadores de mercado, si bien la negociación en el mercado secundario es accesible para los inversores extranjeros que cumplan los requisitos.
Las emisiones internacionales de bonos y sukuk de las entidades soberanas y corporativas saudíes son accesibles a través de la infraestructura estándar del mercado internacional de renta fija. Estos instrumentos se liquidan mediante Euroclear y Clearstream, lo que facilita una liquidación sencilla para los inversores internacionales. Los importes nominales mínimos de las emisiones internacionales suelen fijarse en niveles propios de inversores profesionales.
Los inversores minoristas y los institucionales de menor tamaño pueden obtener exposición a la renta fija saudí a través de ETF de bonos y fondos de inversión que incorporan papel soberano y corporativo saudí en sus carteras. Los índices de bonos de mercados emergentes que incluyen a Arabia Saudí ofrecen una exposición diversificada junto a otros créditos emergentes.
Consideraciones de inversión
Entre las consideraciones clave para los inversores en renta fija saudí figuran la sensibilidad de la solvencia soberana a los precios del petróleo, las implicaciones de la vinculación riyal-dólar para la política monetaria, el desarrollo del mercado secundario nacional en términos de liquidez y las características estructurales de los instrumentos de sukuk. La posición fiscal de Arabia Saudí se ha reforzado de forma notable con la Visión 2030, pero las perspectivas fiscales a largo plazo siguen ligadas a la transición energética mundial y al ritmo de la diversificación económica.
El mercado secundario nacional de bonos y sukuk ha ganado liquidez, pero sigue estando menos desarrollado que los mercados de deuda soberana de economías comparables. Los diferenciales entre precios de compra y venta pueden ser más amplios en las emisiones menos negociadas y, aunque la infraestructura de creación de mercado va creciendo, todavía no ha alcanzado la profundidad de los mercados de renta fija más maduros.
La evaluación del riesgo de crédito debe tener en cuenta el marco de las entidades vinculadas al Estado, en el que el respaldo estatal implícito o explícito influye en el perfil crediticio de los grandes emisores corporativos. La metodología de las agencias de calificación para evaluar las entidades vinculadas al Estado en Arabia Saudí suele aplicar una mejora por respaldo que estrecha el diferencial de crédito frente a los perfiles corporativos autónomos.