Al Rajhi Bank es el mayor banco islámico del mundo por capitalización bursátil y una de las entidades financieras más rentables de Oriente Medio. Como banco puramente conforme a la sharía y con una profunda penetración minorista en Arabia Saudí, Al Rajhi ocupa una posición única en la intersección entre el liderazgo en finanzas islámicas y la transformación económica de la Visión 2030 del Reino.
Perfil de la empresa
Fundada en 1957 por la familia Al Rajhi como casa de cambio, la institución obtuvo su licencia bancaria en 1988 y desde entonces se ha convertido en un banco islámico de servicios completos con una posición dominante en el mercado nacional. Al Rajhi opera exclusivamente conforme a los principios de la sharía y no ofrece productos de banca convencional. El banco cuenta con más de 500 sucursales en Arabia Saudí, con acciones cotizadas en Tadawul y una presencia internacional en expansión en Malasia, Jordania y Kuwait.
La estructura accionarial de Al Rajhi combina participaciones familiares significativas (la familia Al Rajhi conserva una participación sustancial) con un amplio accionariado público en Tadawul, donde el banco figura entre los valores más negociados y con mayor difusión.
Principales magnitudes financieras
Los activos totales de Al Rajhi Bank superan los 800.000 millones de riyales saudíes (unos 213.000 millones de dólares). El beneficio neto anual ha crecido hasta rebasar los 17.000 millones de riyales, reflejo de un fuerte aumento del crédito, de unos elevados márgenes de beneficio neto impulsados por los depósitos en cuentas corrientes sin remuneración y de una gestión eficiente de los costes. La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) del banco supera de forma sistemática el 20 %, lo que lo sitúa entre los bancos más rentables del mundo.
La franquicia de depósitos de Al Rajhi es una ventaja competitiva clave. El banco capta la mayor cuota de depósitos en cuenta corriente de Arabia Saudí, lo que le proporciona una financiación de coste prácticamente nulo que sostiene unos márgenes líderes del sector. Los depósitos de clientes superan los 550.000 millones de riyales, y las cuentas corrientes representan alrededor del 90 % del total.
Papel en la Visión 2030
Al Rajhi Bank respalda la Visión 2030 en varias dimensiones críticas. El banco es uno de los principales financiadores del desarrollo del mercado hipotecario saudí, un objetivo clave de la Visión 2030 que aspira a elevar la propiedad de vivienda del 47 % en 2016 al 70 % en 2030. La cartera hipotecaria de Al Rajhi ha crecido de forma espectacular, con el apoyo de la Saudi Real Estate Refinance Company y de los programas públicos de vivienda.
El banco apoya activamente la financiación de pymes, una prioridad de la Visión 2030 para aumentar la contribución de las pequeñas empresas al PIB. Las plataformas de banca digital de Al Rajhi facilitan la inclusión financiera y la adopción del pago sin efectivo, en línea con los objetivos del Programa de Desarrollo del Sector Financiero.
Transformación digital
Al Rajhi ha invertido con fuerza en infraestructura de banca digital. La aplicación móvil del banco da servicio a millones de usuarios activos y los canales digitales gestionan ya la mayoría de las transacciones. Las alianzas con empresas fintech y la inversión en plataformas de préstamo digital sitúan a Al Rajhi en posición de captar el crecimiento del pujante mercado saudí de servicios financieros digitales.
Las capacidades de tesorería y mercados de capitales del banco se han ampliado al ritmo del creciente mercado de sukuk de Arabia Saudí. Al Rajhi Capital, el brazo de banca de inversión del grupo, participa en la gestión de OPV, la emisión de sukuk y la gestión de activos.
Relevancia para el inversor
Al Rajhi Bank ofrece a los inversores exposición a la mayor franquicia de banca islámica del mundo, con una cuota dominante en el mercado nacional, una ventaja de coste de depósitos inigualable y una palanca directa sobre los programas de vivienda, pymes e inclusión financiera de la Visión 2030. La rentabilidad constante del banco, sus sólidos ratios de capital y sus crecientes repartos de dividendos lo convierten en una posición central de las carteras de renta variable saudí y en una referencia para los inversores mundiales en finanzas islámicas.