KPI comparativo del crecimiento del PIB en el CCG
Esta comparativa del crecimiento del PIB en el CCG confronta a Arabia Saudí, los EAU, Catar, Kuwait, Omán y Baréin por crecimiento general, crecimiento no petrolero, medias quinquenales y previsiones para 2026. El KPI importa porque separa la volatilidad del ciclo petrolero de la expansión no petrolera que la Visión 2030 y las reformas de sus pares del Golfo tratan de sostener.
Comprender el crecimiento del PIB en el CCG exige desagregar las cifras generales en sus componentes petrolero y no petrolero, como explora en detalle nuestra comparativa del PIB no petrolero. Un país puede exhibir un crecimiento general elevado impulsado por completo por el aumento de la producción de crudo, algo que dice poco sobre su avance en diversificación. A la inversa, un crecimiento no petrolero sólido durante periodos de recortes de producción evidencia un verdadero impulso transformador. Esta comparativa examina tanto las tendencias de crecimiento general como las de composición para ofrecer una imagen completa del desempeño económico en el Golfo.
Matriz comparativa
| Indicador | Arabia Saudí | EAU | Catar | Omán | Baréin | Kuwait |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Crecimiento del PIB real (est. 2025) | 3,3 % | 4,0 % | 2,5 % | 2,8 % | 3,0 % | 2,0 % |
| Crecimiento del PIB no petrolero (2025) | 5,2 % | 4,8 % | 3,4 % | 3,6 % | 3,8 % | 2,5 % |
| Crecimiento del PIB (media 5 años, 2021-25) | 3,8 % | 4,5 % | 3,1 % | 2,9 % | 3,2 % | 1,8 % |
| PIB (miles de mill. USD, 2025) | 1.100 | 530 | 230 | 92 | 44 | 165 |
| PIB per cápita (USD, 2025) | 30.000 | 51.500 | 80.000 | 17.700 | 29.300 | 33.700 |
| Previsión de crecimiento del FMI (2026) | 3,6 % | 4,2 % | 2,8 % | 3,0 % | 2,8 % | 2,3 % |
| Precio del petróleo de equilibrio fiscal | ~85 USD/barril | ~65 USD/barril | ~45 USD/barril | ~73 USD/barril | ~95 USD/barril | ~82 USD/barril |
Análisis
Arabia Saudí ha logrado un crecimiento del PIB no petrolero sólido y sostenido desde 2016, con tasas que en los últimos años promedian por encima del cinco por ciento anual. Esta expansión no petrolera, impulsada por la construcción, el ocio, el turismo, los servicios financieros y la industria manufacturera, constituye la prueba más clara de que la inversión de la Visión 2030 se está traduciendo en actividad económica. El crecimiento general del PIB, en cambio, ha sido más volátil, influido por los recortes de producción de la OPEP+ que han limitado de forma periódica el sector petrolero. El crecimiento del Reino en 2025, de en torno al 3,3 %, refleja un impulso no petrolero firme, parcialmente compensado por la continua contención de la producción en el marco de la OPEP+.
Los EAU han mantenido el crecimiento general más constante del CCG, favorecidos por una diversificación avanzada que los aísla de la volatilidad de la producción petrolera. La economía de Dubái, orientada a los servicios, ofrece un crecimiento estable a través del turismo, el comercio, los servicios financieros y el sector inmobiliario, mientras que la diversificación industrial de Abu Dabi y su programa de inversión de riqueza soberana aportan impulsos adicionales. El crecimiento previsto del 4,0 % para los EAU en 2025 refleja una expansión de amplia base tanto en el sector petrolero como en el no petrolero.
El perfil de crecimiento de Catar está cada vez más marcado por su ingente programa de expansión del GNL. La ampliación del yacimiento de North Field, el mayor proyecto de GNL de la historia, impulsará un notable crecimiento del PIB a medida que las nuevas plantas de producción entren en servicio hacia finales de la década. No obstante, el crecimiento de base del PIB catarí ha sido moderado, reflejo de la madurez de su infraestructura económica y de la conclusión del gasto en construcción vinculado al Mundial.
Kuwait registra de forma sistemática las menores tasas de crecimiento del CCG, reflejo de los impedimentos estructurales a la aplicación de reformas que frenan el desarrollo del sector no petrolero. Pese a su enorme riqueza soberana y su demografía favorable, el peor desempeño de Kuwait frente a sus pares pone de relieve los costes de una transformación económica postergada. Omán y Baréin ocupan posiciones intermedias, con un crecimiento sostenido por esfuerzos de diversificación específicos, pero limitado por las restricciones fiscales y una menor escala económica.
La posición de Arabia Saudí
Arabia Saudí es la segunda gran economía de mayor crecimiento del CCG tras los EAU, con la mayor tasa de crecimiento no petrolero de la región. La expansión del PIB no petrolero del Reino, superior al cinco por ciento, es la medida más directa del impacto económico de la Visión 2030 y se compara favorablemente con la de todos sus pares del CCG. El reto de Arabia Saudí consiste en sostener esta trayectoria de crecimiento no petrolero mientras gestiona las implicaciones fiscales de la contención de la producción de la OPEP+, que limita los ingresos petroleros con los que se financia buena parte de la inversión en transformación.
El precio del petróleo de equilibrio fiscal del Reino, estimado en torno a los ochenta y cinco dólares por barril, es superior al de Catar o los EAU, reflejo de los cuantiosos compromisos de gasto que incorpora la Visión 2030. Compaginar un elevado crecimiento no petrolero con la sostenibilidad fiscal exige una mejora continua en la generación de ingresos no petroleros mediante la fiscalidad, las tasas y los rendimientos de las inversiones del PIF. Nuestra perspectiva de sostenibilidad fiscal examina estas dinámicas en detalle.
Perspectivas
Se espera que el crecimiento del PIB en el CCG se mantenga positivo durante el resto de la década, sostenido por la inversión continua en transformación, el gasto de capital vinculado a la transición energética y una urbanización sostenida. Se prevé que la trayectoria de crecimiento de Arabia Saudí se acelere a medida que las inversiones en megaproyectos culminen y generen rendimientos económicos, con previsiones del FMI que apuntan a un crecimiento superior al tres por ciento hasta 2028. Se espera que los EAU conserven su liderazgo de crecimiento gracias a una diversificación continua y a la evolución institucional. El principal riesgo para el crecimiento regional sigue siendo la volatilidad del precio del petróleo, si bien la reducción progresiva de la dependencia de los hidrocarburos en el CCG va aminorando poco a poco esa exposición.