Impacto de las 900 reformas saudíes: análisis regulatorio de la Visión 2030
Este análisis del impacto de las 900 reformas saudíes evalúa cómo el Centro Nacional de Competitividad (NCC, conocido como Tayseer) ha empleado más de 900 cambios regulatorios para hacer avanzar la Visión 2030. Las reformas abarcan las licencias de actividad, la inversión extranjera, la regulación laboral, el derecho mercantil, la protección concursal, la resolución de conflictos, la propiedad intelectual y la administración electrónica. El efecto agregado ha sido llevar el clima de negocios de Arabia Saudí de ser uno de los más opacos del Golfo a uno de los que se modernizan con mayor rapidez.
Pero cantidad de reforma no es calidad de reforma, y regulación promulgada no es regulación eficaz. Una evaluación rigurosa debe valorar no solo cuántas reformas se han aprobado, sino si han mejorado materialmente la experiencia de hacer negocios en Arabia Saudí, si han atraído la inversión extranjera que estaban destinadas a catalizar y si han creado la infraestructura institucional que exige una economía diversificada.
La arquitectura de la reforma
El NCC coordina la actividad de reforma entre los ministerios y organismos reguladores del Gobierno, operando como unidad central de reforma con el mandato de identificar, diseñar e implantar mejoras regulatorias. Su posición institucional —depende del Consejo de Asuntos Económicos y de Desarrollo, presidido por el príncipe heredero— le confiere autoridad para superar la resistencia burocrática.
Las categorías de reforma incluyen:
Entrada de empresas y licencias. Se ha simplificado el registro de sociedades, se han reducido los requisitos de licencia, se ha ampliado el registro en línea y se han introducido licencias instantáneas para determinadas categorías de actividad. El tiempo de registro ha caído de semanas a días en muchas categorías.
Inversión extranjera. Se han liberalizado las restricciones a la propiedad extranjera (ahora se permite el 100 % de propiedad extranjera en la mayoría de los sectores), se ha simplificado el registro en MISA/MIGA, se han introducido Zonas Económicas Especiales con trato regulatorio preferente y se ha ampliado el programa de inversor extranjero cualificado para el acceso al mercado de capitales.
Regulación laboral. Se ha reformado el sistema de patrocinio (kafala) mediante la Iniciativa de Reforma Laboral, se ha mejorado la portabilidad de los contratos para los trabajadores y se han introducido modalidades de trabajo flexible.
Derecho mercantil. Se han promulgado una nueva Ley de Sociedades, una Ley de Quiebras, un sistema de Tribunales Mercantiles y una Ley de Competencia, que crean los cimientos jurídicos de una actividad empresarial moderna.
Resolución de conflictos. Se han creado Tribunales Mercantiles, se han ampliado los marcos de arbitraje y se han introducido mecanismos de ejecución de sentencias, lo que aborda una de las quejas más persistentes de las empresas extranjeras.
Propiedad intelectual. Se ha reforzado la protección de la PI, se han suscrito convenios internacionales de PI y se han establecido mecanismos de ejecución.
Administración electrónica. Se han digitalizado cientos de servicios públicos, incluidos el trámite de visados, las licencias, el despacho aduanero y el cumplimiento regulatorio.
Clasificaciones internacionales: qué muestran
La mejora de Arabia Saudí en las clasificaciones internacionales del clima de negocios ha sido espectacular:
| Clasificación | Posición en 2016 | Posición actual | Variación |
|---|---|---|---|
| Doing Business del Banco Mundial (histórico) | 94.ª | 62.ª (clasificación final) | +32 |
| Índice de Competitividad Global | 29.º | ~24.º | +5 |
| Índice de Desarrollo del Gobierno Electrónico | 44.º | 6.º | +38 |
| Competitividad Mundial del IMD | ~36.ª | ~24.ª | +12 |
Estas mejoras de clasificación son genuinas y reflejan un cambio institucional real. No obstante, las clasificaciones deben interpretarse con matices:
Sensibilidad metodológica. Las clasificaciones miden lo que miden, a menudo disposiciones regulatorias de iure más que la experiencia empresarial de facto. Un país puede mejorar su clasificación promulgando leyes que quedan bien sobre el papel sin cambiar necesariamente la experiencia de las empresas que operan sobre el terreno.
Relativo frente a absoluto. Las mejoras de clasificación pueden reflejar tanto la mejora saudí como el deterioro de los homólogos. Cuando otros países retroceden o reforman despacio, la posición relativa de Arabia Saudí mejora aunque la mejora absoluta sea modesta.
Manipulación de la reforma. Las clasificaciones internacionales crean incentivos para que los países apunten a indicadores concretos que influyen en las puntuaciones. Esto puede conducir a reformas optimizadas para el impacto en la clasificación en lugar del impacto en las empresas.
La prueba de la IED
La inversión extranjera directa es la prueba más exigente de la eficacia de la reforma regulatoria. Si las reformas mejoran de verdad el clima de negocios, el capital extranjero debería fluir en mayores volúmenes. El desempeño de Arabia Saudí en IED ofrece un veredicto mixto:
Tendencias positivas. Los flujos de IED han crecido de unos 1.400 millones de dólares en 2020 a entre 7.000 y 9.000 millones de dólares anuales en 2024-2025. El número de licencias de inversión extranjera expedidas ha aumentado sustancialmente. Varias grandes multinacionales han establecido sedes regionales en Riad.
Brechas persistentes. La IED como porcentaje del PIB se sitúa en torno al 2,8 %, muy por debajo del objetivo de la Visión 2030 del 5,7 % y por debajo de los niveles que alcanzan los Emiratos Árabes Unidos y Singapur. Los volúmenes absolutos en dólares, aunque crecen, son modestos en relación con la escala económica de Arabia Saudí y con la inversión que exige la diversificación.
Dudas sobre la calidad. Parte de los flujos de IED puede reflejar el cumplimiento de la exigencia de reubicación de sedes (empresas que establecen oficinas saudíes para mantener contratos públicos) más que inversión productiva genuina. Distinguir entre la IED de cumplimiento y la IED orgánica es importante, pero difícil a partir de los datos disponibles.
Qué dicen las empresas
Más allá de las clasificaciones y las estadísticas macro, la evaluación más relevante procede de las empresas que operan en Arabia Saudí. Entre los temas recurrentes de las encuestas empresariales y del feedback de los inversores figuran:
Mejora reconocida. Prácticamente todas las encuestas empresariales muestran una marcada mejora del entorno regulatorio desde 2016. El registro de sociedades, el trámite de visados y las licencias son materialmente más rápidos y sencillos.
Brechas de implantación. Las reformas promulgadas a nivel nacional no siempre se aplican de forma coherente a nivel local. Las autoridades municipales, los funcionarios individuales y los reguladores sectoriales aplican a veces las normas de manera inconsistente, lo que genera imprevisibilidad para las empresas.
Incertidumbre en la interpretación regulatoria. Las nuevas leyes y normas se aplican a veces de forma distinta según el funcionario, sobre todo en situaciones novedosas donde el precedente es limitado. Esto crea un riesgo de cumplimiento que desincentiva la inversión en modelos de negocio innovadores o poco convencionales.
Preocupaciones sobre la resolución de conflictos. Aunque los tribunales mercantiles están operativos y mejoran, la ejecución de sentencias —en particular frente a entidades vinculadas al Estado o empresas saudíes bien relacionadas— sigue siendo una preocupación para los inversores extranjeros. La percepción de que el terreno de juego no es equitativo en los litigios que implican a contrapartes vinculadas al Estado desincentiva parte de la inversión extranjera.
Rezago de la cultura burocrática. La reforma regulatoria ha ido por delante del cambio cultural dentro de algunas instituciones públicas. Los funcionarios formados en procedimientos previos a la reforma pueden recurrir por defecto a prácticas antiguas, lo que genera fricción entre la intención reformadora y la realidad administrativa.
Evaluación por sectores
La eficacia de la reforma varía de forma significativa según el sector:
Servicios financieros: las reformas han sido integrales y se han implantado con eficacia, apoyadas por la fortaleza institucional del SAMA. La concesión de licencias fintech, el acceso al mercado de capitales y la regulación bancaria reflejan las mejores prácticas internacionales.
Tecnología: los marcos regulatorios para la protección de datos, la computación en la nube y los servicios digitales se han establecido con rapidez. La Comisión de Comunicaciones, Espacio y Tecnología ha demostrado capacidad de respuesta ante las necesidades del sector.
Inmobiliario: las reformas, entre ellas WAFI (regulación de la venta sobre plano), RERA (regulación inmobiliaria) y los derechos de propiedad extranjera, han mejorado la transparencia del mercado, pero la implantación sigue siendo desigual.
Sanidad: la modernización regulatoria a través de la SFDA (Autoridad Saudí de Alimentos y Medicamentos) y las reformas de las licencias sanitarias han mejorado, pero siguen siendo complejas, sobre todo para las empresas internacionales que navegan la aprobación de dispositivos médicos y productos farmacéuticos.
Industria manufacturera: las licencias industriales se han simplificado, pero el cumplimiento ambiental, los requisitos de saudización y el acceso a suministros generan una carga de cumplimiento más exigente en la práctica de lo que sugiere la regulación sobre el papel.
La cuestión del Estado de derecho
Quizá la cuestión regulatoria más fundamental no sea la de reformas concretas, sino la del propio Estado de derecho. Los inversores que asumen compromisos de capital a largo plazo necesitan confianza no solo en la regulación vigente, sino en su durabilidad y su aplicación previsible.
Varios factores afectan a la percepción del Estado de derecho:
Indicadores positivos. La creación de tribunales mercantiles, la adopción de convenios internacionales de arbitraje, la codificación del derecho mercantil y la creación de protecciones concursales refuerzan la infraestructura jurídica.
Áreas de preocupación. La concentración de la autoridad política, la limitada independencia judicial, la opacidad de los procesos de compra pública en los sectores dominados por el Estado y los cambios de política ocasionalmente retroactivos (como la detención extrajudicial de líderes empresariales en la campaña anticorrupción de 2017) crean una incertidumbre que la regulación formal no puede abordar por completo.
Desarrollo institucional. El desarrollo del Estado de derecho a largo plazo requiere no solo buenas leyes, sino instituciones independientes que las apliquen de forma coherente. El desarrollo institucional de Arabia Saudí es genuino, pero incompleto: la judicatura, los organismos reguladores y las agencias de ejecución se modernizan, pero aún no han alcanzado la independencia institucional que los inversores internacionales consideran esencial.
La cuestión de la sostenibilidad de la reforma
El ritmo de la reforma en la última década ha sido extraordinario, pero la sostenibilidad exige varias condiciones:
Anclaje institucional. Las reformas ancladas en la ley, la regulación y la práctica institucional son más duraderas que las que dependen de impulsores individuales. Las reformas de Arabia Saudí han sido principalmente de arriba abajo, impulsadas por la voluntad política más que por el impulso institucional. Si las prioridades políticas cambian, el ritmo de la reforma podría ralentizarse.
Mecanismos de retroalimentación. Los sistemas regulatorios eficaces requieren ciclos de retroalimentación, mecanismos a través de los cuales la experiencia empresarial informe el ajuste regulatorio. Arabia Saudí ha introducido algunos mecanismos de consulta, pero carece de la defensa empresarial independiente, la prensa libre y las organizaciones de la sociedad civil que aportan retroalimentación en sistemas más abiertos.
Creación de capacidad. Implantar 900 reformas exige que miles de funcionarios aprendan y apliquen nuevos procedimientos. La formación, los incentivos y la gestión del desempeño dentro de la función pública son críticos para traducir la reforma sobre el papel en reforma en la práctica.
Conclusión
El programa de reforma regulatoria de Arabia Saudí es genuino, sustancial y ha mejorado materialmente el clima de negocios. El ritmo, el alcance y el compromiso institucional del esfuerzo reformador son impresionantes según cualquier parámetro. Las clasificaciones internacionales confirman una mejora direccional, y el feedback empresarial reconoce un progreso significativo.
Las reformas aún no han alcanzado su objetivo último —atraer IED a la escala necesaria para la diversificación económica y crear un clima de negocios que compita con los Emiratos Árabes Unidos y Singapur por el capital global—. La brecha entre la promulgación de la reforma y su implantación, entre la regulación de iure y la experiencia de facto, sigue siendo el principal reto.
La próxima fase de la reforma debe desplazar el énfasis de la cantidad a la calidad, de promulgar nuevas normas a garantizar la aplicación coherente, previsible y justa de las existentes. Las 900 reformas aportan la arquitectura jurídica; el trabajo más difícil de construir la cultura y la capacidad institucional para hacerlas eficaces en la práctica es la tarea que queda por delante.
Este análisis refleja datos de acceso público hasta febrero de 2026 y representa la opinión analítica independiente de The Vanderbilt Portfolio. No constituye asesoramiento de inversión.